{"id":119509,"date":"2020-02-29T09:36:46","date_gmt":"2020-02-29T15:36:46","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=119509"},"modified":"2020-02-29T09:36:58","modified_gmt":"2020-02-29T15:36:58","slug":"la-inutil-muerte-de-sissi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-inutil-muerte-de-sissi\/","title":{"rendered":"La in\u00fatil muerte de Sissi"},"content":{"rendered":"\n<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una persona es asesinada es evidente que todas\nnuestras simpat\u00edas se dirijan hacia el que ha perdido la vida. Poca simpat\u00eda,\npor no decir desprecio, sentimos por el asesino. Pero cuando la v\u00edctima es una\nmujer hermosa, querida y respetada, inocente, desvalida y desprotegida, el\nasombro, y para algunos el dolor, es a\u00fan mayor. Ya en el pasado he hablado en\nm\u00e1s de una ocasi\u00f3n de la Emperatriz Elisabeth de Austria y Reina de Hungr\u00eda,\nconocida por todos como Sissi. Fue una mujer a la que le toc\u00f3 vivir una vida\nmuy dura perdiendo primero a una de sus peque\u00f1as hijas y despu\u00e9s ver como su\n\u00fanico hijo var\u00f3n, destinado a ser el siguiente emperador, fallec\u00eda en un caso\na\u00fan no dilucidado por la historia ni por la polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el momento mismo en que lleg\u00f3 a Viena a casarse con el\nhombre que amaba (que no era otro que su primo hermano Francisco Jos\u00e9,\nEmperador de Austria), se supo que esta mujer, extremadamente hermosa y\nelegante, poco encajaba en el estricto protocolo que se viv\u00eda en la corte\naustriaca. Ella hab\u00eda crecido como marimacho, montando a caballo y correteando\npor las laderas de las monta\u00f1as de su Baviera natal. A pesar de sentir un\ngrand\u00edsimo amor por su esposo poco tiempo permanec\u00eda a su lado, escapando de la\ninsoportable etiqueta a la que estaba obligada. Ten\u00eda un tren que la llevaba\npor los diferentes lugares de Europa huyendo de su realidad. Cierto es que la\nemperatriz Elisabeth era inmensamente rica, pero sabemos que la riqueza, si\nbien soluciona m\u00faltiples problemas, no trae consigo la felicidad, y Elizabeth\nera una mujer muy infeliz.La historia que les quiero contar comienza en\nseptiembre de 1898 en Ginebra, Suiza. Suiza es una confederaci\u00f3n de cantones y\nen ese momento en el pa\u00eds gobernaba el partido socialista, que acog\u00eda a todos\nlos inmigrantes que tocaran las puertas de Suiza pidiendo asilo pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>En estos a\u00f1os exist\u00eda un movimiento pol\u00edtico muy fuerte que\nera el de los anarquistas. Los anarquistas quer\u00edan eliminar el orden social que\nprevalec\u00eda en el mundo para establecer un r\u00e9gimen sin leyes y sin\ninstituciones. Anarqu\u00eda, de d\u00f3nde sale su nombre. Consideraban que la forma en\nque pod\u00edan lograr sus objetivos era asesinando a personas importantes y a\nhombres pol\u00edticos del momento. En Europa ya se hab\u00edan producido varios\natentados anarquistas, entre ellos, al Kaiser Guillermo de Alemania. Alejandro\nII de Rusia hab\u00eda muerto desangrado como consecuencia de uno de estos ataques,\nam\u00e9n de ataques a toda una serie de personajes pol\u00edticos del momento. Pero\nnunca se hab\u00eda producido un atentado anarquista contra una mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1873 naci\u00f3 en Par\u00eds Luigi Lucheni, hijo de\nitalianos emigrantes. El padre, borracho col\u00e9rico, abandon\u00f3 a su pareja, a\u00fan\nmenor de edad, apenas supo que la ten\u00eda embarazada y esta pobre mujer, pastora\nen la Italia que la vio nacer y que se ganaba la vida en Par\u00eds como sirvienta,\nse desajen\u00f3 del beb\u00e9 entreg\u00e1ndolo a los servicios p\u00fablicos. Luigi asisti\u00f3 poco\na la escuela y solo tuvo rudimentos de escritura y lectura. Fue devuelto a\nItalia y entregado a una familia de adopci\u00f3n que lo puso a trabajar en el campo\na la edad de 10 a\u00f1os. Se enrol\u00f3 en el ej\u00e9rcito italiano en la primera guerra\nque desencaden\u00f3 Italia contra Etiop\u00eda, que en aquella \u00e9poca se llamaba\nAbisinia. Durante la guerra, y gracias a su valent\u00eda, logr\u00f3 ganar algunos\ngalones y, de regreso Italia, esper\u00f3 en vano que su gallard\u00eda durante la guerra\nle procurar\u00e1 un puesto de guardia de prisi\u00f3n. En vano esper\u00f3 Luigi ese\nnombramiento, lo que evidentemente lo llen\u00f3 de rabia contra las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la imposibilidad de encontrar trabajo en Italia, se fue\na trabajar a Ginebra como alba\u00f1il donde, en ese momento, hab\u00eda un importante\nboom inmobiliario. En su decepci\u00f3n contra la sociedad, poco a poco Luigi se\nacerc\u00f3 al movimiento anarquista y pronto tom\u00f3 la decisi\u00f3n de dar un golpe\ncontra alg\u00fan rey. En 1898 el rey de Italia hab\u00eda sofocado a sangre y fuego una\nrebeli\u00f3n de obreros explotados en Mil\u00e1n. Luigi pens\u00f3 que era necesario matar a\nHumberto, rey de Italia, pero el dinero no le alcanzaba ni siquiera para un\nboleto de tren.<\/p>\n\n\n\n<p>El destino hab\u00eda tra\u00eddo en esos momentos a la emperatriz\nElisabeth de Austria a Ginebra y se alojaba, como siempre, en el muy elegante\nhotel Beau Rivage. Aquel d\u00eda de septiembre de 1898, sali\u00f3 Elisabeth de su hotel\npara tomar un buque de vapor que la llevara al otro lado del Lago Lem\u00e1n, a\nterritorio franc\u00e9s, a visitar a su amiga la baronesa de Rothschild. Luigi sab\u00eda\npor la prensa que la emperatriz se encontraba en la ciudad. Como Elizabeth no\nconsideraba ser objetivo de ning\u00fan enemigo rechaz\u00f3 la protecci\u00f3n policiaca que\nle ofreci\u00f3 la ciudad de Ginebra. Luigi ten\u00eda en mente asesinar al Conde de\nOrleans, pretendiente al trono de Francia, pero el conde hab\u00eda salido de la\nciudad antes de lo planificado. En el malec\u00f3n frente al hotel se sent\u00f3 Luigi a\nesperar divisar a la emperatriz. Cuando llegaba Sissi al muelle, se le acerc\u00f3\nel anarquista y le encaj\u00f3 un estilete a la altura del coraz\u00f3n. Nadie se percat\u00f3\nde la gravedad del hecho, la emperatriz cay\u00f3 al piso y todos pensaron que lo\nque pretend\u00eda Luigi era robarle su reloj. Mientras dos cocheros que estaban\ncerca corr\u00edan tras el presunto ladr\u00f3n de la emperatriz, esta se apresur\u00f3 para\nno perder su barco. Cuando ya estaban navegando ella se sinti\u00f3 mal y al abrirle\nsu dama de compa\u00f1\u00eda la blusa se dio cuenta de que, de una peque\u00f1a herida, sal\u00eda\nuna gota de sangre. Acto seguido Elizabeth se desmaya, el barco regresa a\ntierra firme y devuelven a la malherida a su habitaci\u00f3n en el hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, los dos cocheros hab\u00edan atrapado a Luigi y\nun polic\u00eda se lo llev\u00f3 a la gendarmer\u00eda. All\u00ed grit\u00f3: \u201c\u00a1La he matado, ella debe\nestar muerta en este momento!\u201d Por mucho que corrieron, los doctores no\npudieron salvar a la desdichada. La noticia cay\u00f3 como una bomba en todo el\nmundo. Como el d\u00eda siguiente era domingo, todo Ginebra se present\u00f3 al hotel\npara firmar el libro de condolencias. Los partidos pol\u00edticos y la prensa de\noposici\u00f3n atacaron con vehemencia al gobierno que le abrir\u00eda las puertas a cualquier\nasesino. En la prensa mundial se hablaba del lamentable hecho, mientras que los\nsocialistas en el poder si bien lamentaban p\u00fablicamente el asesinato de una\ninocente, dec\u00edan que era la sociedad capitalista la que originaba estos\nanarquistas. Agregaban que eran los propios burgueses y nobles los que le\nhab\u00edan puesto el arma homicida a Luigi.<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio se realiz\u00f3 dos meses despu\u00e9s del asesinato. En\ntotal fueron 60 los reporteros que se inscribieron para dar a conocer las\nnoticias de este juicio, cuatro de estos periodistas eran mujeres. Un famoso\npsiquiatra suizo del momento se present\u00f3 como defensor de Luigi, alegando que,\nal ser hijo de un col\u00e9rico borracho, Luigi hab\u00eda heredado de su padre esta\ntendencia criminal. Quer\u00eda Luigi ser deportado a Italia, donde se le hubiera\ncondenado a la pena capital y, de esta forma, pasar como un m\u00e1rtir del\nanarquismo, pero las autoridades decidieron que ser\u00eda juzgado en Ginebra, donde\nlas penas eran m\u00e1s benignas. Luigi fue condenado a cadena perpetua.<\/p>\n\n\n\n<p>Inicialmente tuvo un comportamiento bastante disciplinado en\nuna celda aislada en donde lo pusieron a fabricar zapatillas. M\u00e1s adelante\ncomenz\u00f3 a escribir sus memorias, pues Luigi quer\u00eda que pasaran a la historia\ncomo un alegato del pensamiento anarquista que \u00e9l hab\u00eda abrazado. Cuando hab\u00eda\nescrito m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas, misteriosamente los guardias de la prisi\u00f3n\nlas desaparecieron. A partir de ese momento su conducta fue extremadamente\nirascible, destruyendo los pocos muebles que hab\u00eda en su celda y siendo muy violento\ncon los guardias. Un buen d\u00eda de octubre del a\u00f1o 1910 se suicid\u00f3 con su propio\ncintur\u00f3n en circunstancias misteriosas. El mismo doctor que hizo la autopsia de\nElizabeth fue el que solicit\u00f3 estudiar el cerebro de Luigi, con la esperanza de\nencontrar alg\u00fan rastro de locura en el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que hasta el a\u00f1o 1985 estuvo la cabeza de Luigi\ndentro de un frasco con formol en el Instituto de medicina forense de la\nUniversidad de Ginebra. Fue en ese a\u00f1o que fue solicitado por el Narrenturm de\nViena, es decir, el Museo Estatal de Patolog\u00eda Anat\u00f3mica. De vez en cuando se\nexpon\u00eda est\u00e1 horrible pieza a los visitantes del museo que en el Palacio de\nSch\u00f6nbrunn existe sobre la vida de la emperatriz Sissi. Agobiados por tan\nmacabra exposici\u00f3n, las autoridades del museo decidieron darle sepultura en el\ncementerio central de Viena.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada obtuvo Luigi con tan triste asesinato, en nada cambi\u00f3\nla historia del mundo. Otros atentados anarquistas vendr\u00edan y todav\u00eda nuestro\nmundo de hoy sigue conociendo atentados terroristas que ya no apuntan ni a\npol\u00edticos ni a nobles, sino a cualquiera de nosotros, simples ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Traductor, int\u00e9rprete, <a href=\"mailto:fil\u00f3logoaltus@sureste.com\">fil\u00f3logoaltus@sureste.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='La in\u00fatil muerte de Sissi' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-inutil-muerte-de-sissi\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Cuando una persona es asesinada es evidente que todas nuestras simpat\u00edas se dirijan hacia el que ha perdido la vida. Poca simpat\u00eda, por no decir desprecio, sentimos por el asesino. 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