{"id":117966,"date":"2020-02-08T12:01:43","date_gmt":"2020-02-08T18:01:43","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=117966"},"modified":"2020-02-08T12:01:52","modified_gmt":"2020-02-08T18:01:52","slug":"robo-y-maldad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/robo-y-maldad\/","title":{"rendered":"Robo y maldad"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez&nbsp;\n(*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>El robo es un acto muy feo, pero si a eso se le agrega la\nmaldad la cosa es peor. Hoy les quiero hablar de un caso muy sonado en Francia\nen los a\u00f1os 80, un asunto de justicia que, si tuvo tanta publicidad, fue por el\nhecho de que implicaba, por una parte, a una se\u00f1ora extremadamente rica y, por\nla otra, a importantes abogados con acceso directo al gobierno del entonces\npresidente Fran\u00e7ois Mitterand y al mism\u00edsimo museo del Louvre.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra Canson no significa nada para aquellos que no\nest\u00e1n relacionados con el mundo de la papeler\u00eda, de los cartones ni de los\npintores. De hecho, este nombre es conocido entre los pintores porque, desde el\nsiglo XVI, la familia de Canson f\u00e1brica en la regi\u00f3n francesa de Ardeche papel,\ncart\u00f3n y cartulina de muy alta calidad. La cartulina es muy apreciada por los\nartistas para hacer dibujos al pastel y al carb\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El se\u00f1or Jacques Barou de la Lombardi\u00e8re de Canson hab\u00eda\npuesto en administraci\u00f3n sus f\u00e1bricas para dedicarse a lo que a \u00e9l le gustaba:\ncoleccionar y negociar obras de arte. La fortuna de la familia era inmensa y,\ndesde su palacete de los Campos El\u00edseos, el se\u00f1or Jacques dirige su imperio. En\n1906 naci\u00f3 su primera hija, Jeanne, y en 1910 naci\u00f3 la segunda, Suzanne. A los\n18 a\u00f1os, Suzanne se cas\u00f3 con un primo y poco despu\u00e9s huy\u00f3 con la ama de llaves\nde la casa porque s\u00ed, a Suzanne no le gustaban los hombres. Por muy abiertos de\nmente que fueron los parisinos en los a\u00f1os 20 fue alejada de la familia por su\npreferencia, tanto m\u00e1s que, en definitiva, con qui\u00e9n hab\u00eda huido no era nada\nm\u00e1s que el ama de llaves.<\/p>\n\n\n\n<p>Los contactos entre Jacques y Suzanne continuaron siendo\nestrechos hasta el fallecimiento del padre en 1958. Suzanne hered\u00f3 todas las\nobras de arte que el padre ten\u00eda m\u00e1s la coqueta suma de 300,000 francos\nfranceses. Y la colecci\u00f3n de cuadros y objetos de arte era grande con piezas\nmuy prestigiosas: Fragonard, Wateau, Latour, Tiziano, Rembrandt y la joya de la\ncorona, un retrato de dos metros de altura obra del sevillano Bartolom\u00e9 Esteban\nMurillo titulado \u201cRetrato de Gentilhombre de Sevilla\u201d. Eso sin contar con una\ngran cantidad de hermosas piezas de plata, oro, esculturas y porcelanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Suzanne y su pareja viv\u00edan fastuosamente de hotel en hotel\nentre la Riviera francesa y el lago de Constanza en Suiza hasta que, a la edad\nde 70 a\u00f1os, la antigua ama de llaves decidi\u00f3 separarse de Suzanne. Claro, se\nllev\u00f3 con ella una buena parte de las joyas, un Watteau y un Fragonard. A Suiza\nse dirigi\u00f3 esta se\u00f1ora con las piezas robadas y es a trav\u00e9s de un abogado, el\nse\u00f1or Robert Boissonnet, que Suzanne logra recuperar al menos los cuadros. A\npartir de ese momento para Suzanne el se\u00f1or Boissonnet es un h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el esc\u00e1ndalo comienza cuando en abril del a\u00f1o 87 su\nhermana, Jeanne, es advertida por un amigo en com\u00fan con su hermana, un anticuario\nde Ginebra, de la muerte de Suzanne y que, en un cat\u00e1logo de ventas de la\nfilial ginebrina de Christie\u2019s, aparec\u00eda el famoso cuadro de Murillo y del que\nSuzanne nunca se hubiera separado. Lo terrible es que el cuadro aparec\u00eda\ncatalogado como una antigua posesi\u00f3n de la se\u00f1ora Jeanne Chapui.<\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato la hermana informa a la polic\u00eda. El asunto\nllega a manos del juez de instrucci\u00f3n se\u00f1or Bertrand de la ciudad de Tol\u00f3n que\nera, por dem\u00e1s, amante del arte. Este asunto lo sacar\u00eda un poco de las cuestiones\nde tr\u00e1fico de drogas y robo a mano armada. El inconveniente era que el primer\ncontacto con el que deb\u00eda hablar no se encontraba en territorio franc\u00e9s y no\nten\u00eda ninguna obligaci\u00f3n de declarar ante la polic\u00eda francesa era el anticuario\nde Ginebra. Se le invita a cruzar el lago de Lem\u00e1n para presentarse ante la\npolic\u00eda del lado franc\u00e9s en la ciudad francesa de Evian y all\u00ed el anticuario\ndeclara que el Murillo, junto con otros cuadros, los ten\u00eda en su posesi\u00f3n con\nla orden de Suzanne de venderlos hasta que un buen d\u00eda se present\u00f3 Suzanne\nacompa\u00f1ada de un hombre y una mujer. Grande fue la sorpresa del anticuario al\nver a una Suzanne irreconocible: una mujer extremadamente elegante, siempre muy\nbien maquillada y peinada, muy segura de s\u00ed, incluso altiva, se presenta mal\nvestida, despeinada, con un bigote que comenzaba a aflorar y como que ausente,\ncomo fuera de la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al preguntar los polic\u00edas al anticuario qui\u00e9nes eran esas\npersonas declar\u00f3 que era el abogado Boissonnet y Jo\u00eblle Penel. No queriendo hacer\nolas, el juez de instrucci\u00f3n pidi\u00f3 que se investigara un poco sobre estos dos\npersonajes. Primero encontraron la casa de la Sra. Penel. Los vecinos de la\nSra. Penel fueron muy expl\u00edcitos al decir que a la casa donde viv\u00edan las dos\nmujeres, a saber, Jo\u00eblle y Suzanne, no entraba nadie, que las ventanas siempre\nestaban cerradas y que se o\u00edan con cierta frecuencia gritos de una mujer.\nCuando los vecinos le preguntaban a Jo\u00eblle qui\u00e9n era la anciana que all\u00ed viv\u00eda\ndec\u00eda que era una t\u00eda loca que ella atend\u00eda por caridad. Tres empleadas de\nservicio que pasaron por la casa tambi\u00e9n fueron interrogadas y explicaron que\nla se\u00f1ora Suzanne estaba encerrada en una habitaci\u00f3n de la que Jo\u00eblle hab\u00eda\nincluso retirado el pomo de la puerta. La \u00fanica bombilla de luz se hab\u00eda\nretirado para \u201cahorrar electricidad\u201d. En la habitaci\u00f3n no hab\u00eda muebles, solo\nun colch\u00f3n en el piso, las ventanas clausuradas. Contaban que cuando Jo\u00eblle\nba\u00f1aba a Suzanne lo hac\u00eda con jab\u00f3n de lavar y la secaba con un trapo de piso.\nLas empleadas tambi\u00e9n dijeron que la se\u00f1ora solo com\u00eda un poco de yogurt y\ngalletas y que, en ocasiones, la hab\u00edan visto comer sus propios excrementos. Al\npreguntar la polic\u00eda por qu\u00e9 no hab\u00edan hecho la denuncia se excusaron diciendo\nque trabajaban sin ser declaradas. Una de ellas hab\u00eda hecho la denuncia a la\nasistencia social de la localidad sin que se hubiera hecho nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vecinos s\u00ed dec\u00edan que el \u00fanico visitante era el Sr.\nBoissonnet, el abogado. Jo\u00eblle Penel hab\u00eda sido su antigua secretaria y,\nsabiendo las preferencias de Suzanne, Jo\u00eblle se prest\u00f3 al juego l\u00e9sbico. En el\npasado, Jo\u00eblle hab\u00eda sido Miss Tol\u00f3n, hab\u00eda tenido un bar barato en el puerto\nde la ciudad, se hac\u00eda pasar por pintora, aunque de muy mala calidad, y ya\nhab\u00eda tenido problemas con la justicia por querer vender falsos Balthus, Mirot\ny Chagal que ella misma hab\u00eda mal pintado. Una perla. Todo esto lo logr\u00f3\naveriguar el juez Bertrand sin molestar a los dos sospechosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quer\u00eda saber el juez Bertrand era por qu\u00e9 el Louvre\nhab\u00eda pasado por encima de Christie\u2019s en la venta del Murillo y lo hab\u00eda\ncomprado por 5 millones de francos, en la \u00e9poca casi 110,000 d\u00f3lares, a un\nnotario de la ciudad de Ginebra, a menos de la mitad que el cuadro sal\u00eda a puja\nen el famoso establecimiento. All\u00ed se supo que el notario era el que hab\u00eda\ndespachado los asuntos de la herencia de una tal Jeanne Chapuis, que no era\notra que la abuela de Jo\u00eblle. Ya con toda esta informaci\u00f3n, se dio la orden de\nallanar la casa de Jo\u00eblle y tambi\u00e9n la casa y el gabinete del abogado\nBoissonnet. Al llegar al apartamento de Jo\u00eblle se dieron cuenta de que aquello\nera un verdadero desastre, una inmensa cantidad de documentos tirados por todas\npartes, incluso en el piso. Hab\u00eda demasiado que leer y estudiar, por lo que\ndecidieron recoger toda la documentaci\u00f3n y llev\u00e1rsela a la gendarmer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la cosa promet\u00eda ser mucho m\u00e1s compleja. Si bien la\nobra m\u00e1s prestigiosa era el cuadro de Murillo faltaban muchos otros cuadros.\nCon mucha dificultad encontraron a una se\u00f1ora que hab\u00eda trabajado como\nsecretaria para Jo\u00eblle durante seis meses inventariando las propiedades de\nSuzanne. La secretaria estaba muy descontenta con Jo\u00eblle porque, a pesar de\nhaber trabajado 6 meses, nunca la hab\u00eda pagado y no ten\u00eda prestaciones de ley.\nEra evidente para el juez que todo este asunto era demasiado gordo para haber\nsido tramado exclusivamente por Jo\u00eblle. Fue la secretaria la que solt\u00f3 la\nbomba. Manifest\u00f3 que era el abogado Paul Lombard el que la hab\u00eda ayudado a\nsituar todas las obras de las que hab\u00eda sido despose\u00edda Suzanne. Paul Lombard\nera lo m\u00e1s prestigioso de los abogados de Francia, conocido por casos muy\nsonados, con gabinete muy reconocido en la ciudad de Marsella.<\/p>\n\n\n\n<p>En el pasado, Paul Lombard, ya hab\u00eda trabajado en la\nherencia de Picasso y era conocedor en cuestiones judiciales relacionadas con\nel arte. Mas\u00f3n y amigo de casi todos los miembros del gabinete del presidente Mitterrand\nqui\u00e9n personalmente, d\u00edas antes, le hab\u00eda entregado la Legi\u00f3n de Honor, alta\ndistinci\u00f3n de la Rep\u00fablica francesa. Lombard alegaba que hab\u00eda actuado de buena\nfe y que nunca hab\u00eda dudado de que el Murillo perteneciera a Jo\u00eblle Penel. Se\ndescubri\u00f3 que, por servir de intermediario, salt\u00e1ndose a Christie\u2019s, hab\u00eda\nrecibido del Louvre la coqueta suma de 400,000 euros. La prensa, sedienta de\neste tipo de asuntos, pronto sac\u00f3 documentos comprometedores contra el abogado\nLombard. Public\u00f3 un documento escrito de pu\u00f1o y letra del abogado Lombard en la\nque aparec\u00eda la lista de las propiedades de Suzanne y en la que aparec\u00eda el\nfamoso Murillo.<\/p>\n\n\n\n<p>El pescado era demasiado grande. No se pudo inculpar al\nabogado Lombard. Fue exonerado, acusado pero libre. Pero la cosa no hab\u00eda\nterminado ah\u00ed. \u00bfC\u00f3mo es que el Louvre pudo comprar un cuadro que se sab\u00eda\npertinentemente pertenec\u00eda a Suzanne Canson, que aparec\u00eda de buenas a primeras\nen manos de un notario de Ginebra y que se compraba por un precio irrisorio?\nPor dem\u00e1s, hab\u00eda violaci\u00f3n de la ley francesa. Ning\u00fan cuadro, y menos los de\nesta naturaleza, pueden salir del territorio nacional sin informar a las\nautoridades competentes. Pierre Rosenberg, director de pinturas antiguas del\nLouvre, alegada que \u00e9l no estaba al corriente de que ese cuadro perteneciera a\nSuzanne Canson. Falso, entre la enormidad de documentos que encontraron en el\napartamento de Jo\u00eblle, apareci\u00f3 una carta de pocos a\u00f1os antes del Louvre\nfirmada por el propio se\u00f1or Pierre Rosenberg proponi\u00e9ndole a Suzanne comprar el\nRetrato de Gentilhombre de Sevilla.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no pod\u00eda alegar el se\u00f1or Rosenberg que \u00e9l no estaba al\ncorriente de que ese cuadro pertenec\u00eda a Suzanne y no a la se\u00f1ora Chapuis.\nHab\u00eda mentido a la justicia. Al juez Bertrand, demasiado inquisidor en este caso,\nlo nombran juez de instrucci\u00f3n en la ciudad de Lille, una \u201cpromoci\u00f3n\u201d para\nsacarlo el medio. Ya al pobre juez no pod\u00eda m\u00e1s con las presiones que recib\u00eda\nde todas partes y cinco d\u00edas antes de abandonar su supuesto del peque\u00f1o puerto\nde Tol\u00f3n, Jo\u00eblle Penel confiesa que los documentos con los que se pasaban las\npropiedades de Suzanne a ella eran falsos, confiesa que hab\u00eda maltratado a la\npobre vieja para sacarle todas sus propiedades y acusa directamente al abogado\nPaul Lombard como el cerebro de toda la operaci\u00f3n. Pero ya al se\u00f1or Bertrand\nten\u00eda que irse a Lille y en su puesto es nombrado al decano de los magistrados\nde Tol\u00f3n, m\u00e1s diplom\u00e1tico, m\u00e1s conciliador en este asunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el nuevo juez no considera que hay pruebas suficientes\ncontra Pierre Rosenberg, director de obras antiguas del Louvre, ni contra Paul\nLombard abogado y amigo de casi todos los miembros del gobierno, los convoca\nante los tribunales solo en calidad de testigos. Finalmente, el juicio termina\nen 1991 en el que, naturalmente, salen absueltos los dos anteriores personajes\nhaciendo recaer toda la culpa sobre Jo\u00eblle Penel y el se\u00f1or Boissonnet. Jo\u00eblle\nes condenada a 13 a\u00f1os de prisi\u00f3n y el se\u00f1or Boissonnet, a cuatro. Lombard, que\nestaba predestinado a ser ministro de justicia e incluso miembro de la Academia\nde Francia, no pudo obtener ninguno de estos dos cargos, ese fue su \u00fanico\ncastigo. En cuanto al Louvre, el hijo de Jeanne Canson verdadero heredero de\nSuzanne al ser su sobrino, contin\u00faa su lucha contra el museo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si quiere ver al Retrato del Gentilhombre Sevillano mir\u00e1ndole\ncon extra\u00f1eza, ajeno a toda la algarab\u00eda que se form\u00f3 por su culpa, lo podr\u00e1\nvisitar en el famoso museo de la capital francesa; all\u00ed descansa al lado de\notros maestros de la pintura espa\u00f1ola. No lo d\u00e9 m\u00e1s vueltas. S\u00ed, en todas\npartes cuecen habas, incluso en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Traductor, int\u00e9rprete y&nbsp;\nfil\u00f3logo;&nbsp; correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:altus@sureste.com\">altus@sureste.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Robo y maldad' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/robo-y-maldad\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez&nbsp; (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n El robo es un acto muy feo, pero si a eso se le agrega la maldad la cosa es peor. 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