{"id":114305,"date":"2020-01-17T12:29:46","date_gmt":"2020-01-17T18:29:46","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=114305"},"modified":"2020-01-17T12:29:53","modified_gmt":"2020-01-17T18:29:53","slug":"charles-lindbergh-dolor-y-desprecio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/charles-lindbergh-dolor-y-desprecio\/","title":{"rendered":"Charles Lindbergh, dolor y desprecio"},"content":{"rendered":"\n<p>Por:&nbsp; Franck Fern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la fama que hab\u00eda acumulado Charles Lindbergh despu\u00e9s\nde su haza\u00f1a y los diferentes viajes de promoci\u00f3n que lo hab\u00eda llevado a todas\nlas capitales de los estados de la uni\u00f3n norteamericana y tambi\u00e9n de Am\u00e9rica\nLatina produjo el efecto que \u00e9l no deseaba: ya no ten\u00eda vida privada. Con su\nesposa se compr\u00f3 una propiedad en&nbsp;&nbsp; Nueva\nYork con la intenci\u00f3n de alejarse de los reflectores.<\/p>\n\n\n\n<p>La noche del primero de marzo de 1932 se produjo un horrible\nincidente con su peque\u00f1o hijo de tan solo a\u00f1o y medio, Charles Lindbergh\nJunior. A las 8 de la noche, su madre, Anne, fue a despedirse del beb\u00e9 que se\nqued\u00f3 en su cuna. La ni\u00f1era descansaba en la habitaci\u00f3n de al lado. A las 10,\ncuando la madre viene una vez m\u00e1s a ver a su hijo, la cuna estaba vac\u00eda.\nR\u00e1pidamente se dieron cuenta de que se trataba de un secuestro porque junto a\nla ventana de la habitaci\u00f3n, que se encontraba en la planta alta, hab\u00eda una\nescalera. Poco tiempo despu\u00e9s lleg\u00f3 una nota mal escrita exigiendo $50,000 por\nel rescate del beb\u00e9. Cerca de 200 personas se adjudicaron el rapto tratando de\ndisfrutar de un poco de la notoriedad de Lindbergh.<\/p>\n\n\n\n<p>A los pocos d\u00edas, un encargado de la familia depositaba el\ndinero dentro de un gran bulto en un cementerio a las afueras de&nbsp; Nueva York como exig\u00eda el secuestrador. Pero,\nincluso con el pago del dinero, no aparec\u00eda el ni\u00f1o. M\u00e1s de dos meses despu\u00e9s,\napareci\u00f3 en un bosque medio devorado por los animales. Pronto los forenses\nsupieron que el ni\u00f1o hab\u00eda muerto el d\u00eda del secuestro, aparentemente se le\nhab\u00eda ca\u00eddo al secuestrador desde la escalera. Como se hab\u00edan registrado los\nn\u00fameros de serie de todos los billetes con los que se hab\u00eda pagado el rescate,\nlos detectives empezaron a descubrir compras con esos billetes. Las compras\neran en una zona bien delimitada, el c\u00edrculo se cerraba. Fue en estas\ncondiciones que detuvieron a quien pagaba con esos billetes, un inmigrante\nalem\u00e1n, Bruno Hauptmann, carpintero de profesi\u00f3n. Al revisar su casa, en el\ngaraje encontraron una buena parte de los $50,000 escondidos en viejas latas de\naceite.<\/p>\n\n\n\n<p>Bruno Hauptmann siempre aleg\u00f3 su inocencia. La prensa\nsensacionalista calific\u00f3 el juicio contra Hauptmann como el \u201cJuicio del Siglo\u201d.\nHauptmann finalmente fue sentenciado a morir en la silla el\u00e9ctrica. Tan sonado\nfue este caso que fue, a partir del secuestro del peque\u00f1o Charles, que en\nEstados Unidos, el secuestro de ni\u00f1os se considera ley federal y que puede\nconducir a la pena m\u00e1xima. A partir de este momento, Lindbergh tuvo una vida\namarga, calificando al pueblo de&nbsp; Estados\nUnidos como un pueblo b\u00e1rbaro sediento de noticias sensacionalistas, culpando a\nla democracia norteamericana e incluso a la democracia en s\u00ed como responsable\nde todos sus males.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el fin de evitar el acoso de la prensa, con su joven\nfamilia se fue a vivir a las afueras de Londres. All\u00ed recibi\u00f3 el encargo del\ngobierno norteamericano de visitar Alemania para valorar el estado de la\naviaci\u00f3n de ese pa\u00eds. En Alemania, Lindbergh fue recibido como un h\u00e9roe, lo que\nno era ninguna anormalidad porque en todos los pa\u00edses era recibido de la misma\nmanera. En Alemania recibi\u00f3 las m\u00e1s altas condecoraciones. Pero fue a partir de\nsu encuentro con G\u00f6ring y Hitler que comenz\u00f3 a hacer declaraciones no\napreciadas por todos en Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hablaba de la superioridad de la aviaci\u00f3n alemana, de la\ndisciplina que se respiraba en ese pa\u00eds, del bienestar econ\u00f3mico que hab\u00eda\nalcanzado Alemania bajo la direcci\u00f3n de Hitler y de la superioridad de la raza\naria (\u00e9l era de sangre sueca). Cuando se declara la Segunda Guerra Mundial,\nregresa a vivir a los Estados Unidos. Como su padre ya hab\u00eda hecho con la\nPrimera Guerra Mundial, Lindbergh abog\u00f3 por la no participaci\u00f3n de&nbsp; Estados Unidos en la guerra en Europa. Form\u00f3\nun grupo al que llam\u00f3 America First. Todo se sali\u00f3 de caudales cuando, en un\ndiscurso que realiz\u00f3 en Los \u00c1ngeles en junio de 1941, acus\u00f3 directamente a los\nbrit\u00e1nicos, a los jud\u00edos y a la administraci\u00f3n de Roosevelt como los\nresponsables de que Estados Unidos entrara en la confrontaci\u00f3n mundial. A\npartir de ese momento, la prensa que hab\u00eda sido tan generosa con \u00e9l, comenz\u00f3 a\ntildarlo de antisemita y hitleriano. En septiembre de ese mismo a\u00f1o, Estados\nUnidos fue atacado en Pearl Harbor por Jap\u00f3n, aliado de la Alemania nazi. La\nasociaci\u00f3n America First se desmorona como un castillo de naipes y, como ya\nten\u00eda fama de pronazi, Roosevelt personalmente se encarg\u00f3 de que se le asignara\na trabajos de poca importancia en el ej\u00e9rcito, por miedo a que, por dem\u00e1s,\ntrabajara como esp\u00eda. No obstante, en la guerra del Pac\u00edfico que libr\u00f3 Estados\nUnidos contra el Jap\u00f3n imperial poco a poco fue gan\u00e1ndose nuevamente la\nconfianza de sus superiores y particip\u00f3 en varias ocasiones en bombardeos\ncontra los japoneses. Huelga decir que su participaci\u00f3n en la guerra del\nPac\u00edfico restableci\u00f3 su imagen.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar la guerra fue nombrado General de brigada y se\nle propusieron varios puestos, pero \u00e9l decidi\u00f3 siempre mantenerse como asesor\ncivil. Tambi\u00e9n tuvo actividades con la reci\u00e9n nacida OTAN, lo que lo llevaba a\nhacer m\u00faltiples viajes de larga duraci\u00f3n a Europa. Por su parte, su esposa Anne\nMonrow quedaba sola en los Estados Unidos y nunca supo que Lindbergh ten\u00eda\notras tres familias en Europa. Hab\u00eda tenido hijos con su secretaria,&nbsp; con una amiga de su secretaria y con la\nhermana de la amiga de su secretaria. Todo esto se descubri\u00f3 despu\u00e9s de la\nmuerte de Anne, su esposa. Lindbergh fue uno de los invitados de honor al\nlanzamiento del Apolo 11 que llev\u00f3 a la luna a los primeros seres humanos en\njunio de 1969. Al final de su vida, se dedic\u00f3 a apoyar a organizaciones para la\ndefensa del medio ambiente. Falleci\u00f3 en la isla de Maui a la edad de 72 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Si est\u00e1 de paseo por Washington, donde el Instituto\nSmithsoniano ha creado tan maravillosos museos, no dude en visitar el museo\ndedicado a la aviaci\u00f3n y al espacio. All\u00ed podr\u00e1 ver con sus propios ojos al\nfamoso Spirit of Saint Louis, prueba tangible del logro de un hombre y del\navance de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>(*)Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo, correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:altus@sureste.com\">altus@sureste.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Charles Lindbergh, dolor y desprecio' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/charles-lindbergh-dolor-y-desprecio\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:&nbsp; Franck Fern\u00e1ndez Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Toda la fama que hab\u00eda acumulado Charles Lindbergh despu\u00e9s de su haza\u00f1a y los diferentes viajes de promoci\u00f3n que lo hab\u00eda llevado a todas las capitales de los estados de la uni\u00f3n norteamericana y tambi\u00e9n de Am\u00e9rica Latina produjo el efecto que \u00e9l no deseaba: ya no ten\u00eda &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":114306,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[19055,19056],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114305"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=114305"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114305\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114307,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/114305\/revisions\/114307"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/114306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=114305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=114305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=114305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}