{"id":112787,"date":"2019-12-30T11:36:57","date_gmt":"2019-12-30T17:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=112787"},"modified":"2019-12-30T11:37:09","modified_gmt":"2019-12-30T17:37:09","slug":"rodrigo-llanes-salazar-recuento-de-la-decada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-recuento-de-la-decada\/","title":{"rendered":"Rodrigo Llanes Salazar: Recuento de la d\u00e9cada"},"content":{"rendered":"\n<p>Mirada antropol\u00f3gica (1 de 2)<\/p>\n\n\n\n<p>Rodrigo Llanes Salazar (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>La d\u00e9cada de 2010 est\u00e1 por terminar. Analistas,\ncomentaristas y medios han estado publicando en estos d\u00edas listas de los\nacontecimientos m\u00e1s importantes de los \u00faltimos diez a\u00f1os. A m\u00ed me resulta\nabrumador intentar emprender una tarea similar, por lo que me limito a comentar\nalgunos procesos y tendencias de la d\u00e9cada que me han parecido particular y\npersonalmente significativos.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Indignaci\u00f3n y revueltas. Si tomamos en cuenta la\nense\u00f1anza del historiador brit\u00e1nico Eric Hobsbawm y reconocemos que un siglo\n\u2014o, para este caso, una d\u00e9cada\u2014, no inician necesariamente el 1 de enero del\na\u00f1o en cuesti\u00f3n, parece f\u00e1cil concluir que la d\u00e9cada de 2010 inici\u00f3 con las primaveras\n\u00e1rabes, aquellas revueltas en contra de gobiernos autoritarios en varios pa\u00edses\nde Medio Oriente y cuyo esp\u00edritu se contagi\u00f3 r\u00e1pidamente en otras geograf\u00edas:\nlos Indignados en Espa\u00f1a, el movimiento Ocupa Wall Street en Estados Unidos y\nel #YoSoy132 en M\u00e9xico, por mencionar solo algunos de los m\u00e1s conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunos casos los motivos de las revueltas fueron los\ngobiernos autoritarios. En otros la causa fue el poder de entidades financieras\ncomo el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, las pol\u00edticas de\nausteridad, la creciente deuda, la falta de representaci\u00f3n pol\u00edtica por parte\nde los partidos pol\u00edticos o la da\u00f1ina alianza entre gobiernos y medios de\ncomunicaci\u00f3n. Pese a las diferencias geogr\u00e1ficas, las revueltas compartieron\nvarias caracter\u00edsticas: la exigencia de una democracia real, no solo electoral;\nla vocaci\u00f3n pacifista de lograr cambios pol\u00edticos sin violencia; una\norganizaci\u00f3n descentralizada que recurre a asambleas en plazas, parques y otros\nespacios p\u00fablicos; el uso creativo de las entonces todav\u00eda novedosas\ntecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, particularmente los tel\u00e9fonos\ninteligentes, Facebook y Twitter.<\/p>\n\n\n\n<p>Para miles de personas \u2014y para m\u00ed tambi\u00e9n\u2014, una lectura\nsignificativa de esos a\u00f1os fue el panfleto de St\u00e9phane Hessel titulado\n\u201c\u00a1Ind\u00edgnate!\u201d (2010). El ya fallecido miembro de la Resistencia francesa\nescribi\u00f3 en ese texto que \u201cel motivo fundamental de la Resistencia fue la\nindignaci\u00f3n\u201d y que hoy, \u201cla dictadura actual de los mercados financieros que\namenaza la paz y la democracia\u201d, as\u00ed como la enorme \u201cdistancia entre los m\u00e1s\npobres y los m\u00e1s ricos\u201d, son motivos de sobra para indignarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa peor actitud es la indiferencia\u201d, escribi\u00f3 Hessel en\nesas p\u00e1ginas, y diagnostic\u00f3 que \u201cpara ser eficaz hoy en d\u00eda, se debe actuar en\nred, aprovechar los medios modernos de comunicaci\u00f3n\u201d. Y muchas personas, sobre\ntodo j\u00f3venes, se organizaron en redes \u2014ya sean colectivos, asambleas, redes\u2014 y\naprovecharon los tel\u00e9fonos, Facebook y Twitter para hacer escuchar voces que\nantes no eran escuchadas por los medios de comunicaci\u00f3n, para convocar\nmanifestaciones, para exigir a los gobiernos rendici\u00f3n de cuentas, para\ndenunciar agravios y, hashtags de por medio, para crear tendencias e impulsar\nconversaciones. Pero no todo sali\u00f3 como se esperaba: en Medio Oriente\ncontinuaron los gobiernos autoritarios, inici\u00f3 una atroz guerra en Siria y el\nEstado Isl\u00e1mico proclam\u00f3 su califato en 2014. Sin embargo, el balance no ha\nsido del todo negativo.<\/p>\n\n\n\n<p>2. La desigualdad. Movimientos como el Ocupa Wall Street lograron\ncolocar el problema de la desigualdad como un tema prioritario de la discusi\u00f3n\np\u00fablica. De acuerdo con la organizaci\u00f3n Oxfam, actualmente, las 26 personas m\u00e1s\nricas del mundo poseen lo mismo que la mitad de la poblaci\u00f3n del planeta. En\neste contexto, una de las obras m\u00e1s importantes de la d\u00e9cada es \u201cEl capital en\nel siglo XXI\u201d, del economista franc\u00e9s Thomas Piketty. Publicada originalmente\nen 2013, el libro se convirti\u00f3 en un verdadero acontecimiento intelectual y\neditorial cuando fue traducido al ingl\u00e9s en 2014. En \u201cEl capital en el siglo\nXXI\u201d, Piketty invita a que el problema de la desigualdad de la riqueza sea\nestudiado no solo por economistas, ya que \u201cla historia de la distribuci\u00f3n de la\nriqueza es siempre profundamente pol\u00edtica y no podr\u00eda resumirse en mecanismos\npuramente econ\u00f3micos\u201d. En este sentido, Piketty identifica fuerzas que empujan\nhacia la reducci\u00f3n de la desigualdad, principalmente la difusi\u00f3n de\nconocimientos y de inversi\u00f3n en la capacitaci\u00f3n y formaci\u00f3n de habilidades; as\u00ed\ncomo de fuerzas que amplifican las desigualdades. Entre estas \u00faltimas se\nencuentra la tendencia de que la tasa de rendimiento del capital supere la tasa\nde crecimiento. Para enfrentar esta fuerza de divergencia que profundiza la\ndesigualdad, Piketty propone, adem\u00e1s de fortalecer la difusi\u00f3n de\nconocimientos, crear un impuesto mundial y progresivo sobre el capital (entre\notras medidas).<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la\nriqueza seguir\u00e1 siendo un problema en la pr\u00f3xima d\u00e9cada. Am\u00e9rica Latina es la\nregi\u00f3n m\u00e1s desigual del planeta y, para el caso de M\u00e9xico, la desigualdad llega\na niveles extremos \u2014como document\u00f3 el economista Gerardo Esquivel en un\nimportante informe de 2015\u2014 y ha provocado mundos sociales muy diferentes y\nalejados para las personas que viven lujosamente en la cima y quienes apenas\nsobreviven abajo. Para el caso de M\u00e9xico, uno de los abordajes m\u00e1s interesantes\nsobre la desigualdad en esta d\u00e9cada lo hizo \u2014a mi juicio\u2014 Ricardo Raphael en su\nprovocador libro \u201cMirreynato\u201d (2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la pr\u00f3xima d\u00e9cada, no ser\u00e1 suficiente analizar y\ndenunciar la desigualdad, sino que tendremos que abordar en la discusi\u00f3n\np\u00fablica cu\u00e1les son las principales fuerzas y medidas para reducir la injusta\ndistribuci\u00f3n de la riqueza; discutir en serio propuestas como el impuesto\nprogresivo sobre el capital u otras pol\u00edticas fiscales m\u00e1s justas, el\nfortalecimiento de un Estado social y la prioridad del gasto en educaci\u00f3n,\nsalud y medio ambiente, entre otras cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Capitalismo de vigilancia y de plataformas. Aunque\nsiempre tuvieron detractores, las nuevas tecnolog\u00edas de informaci\u00f3n y\ncomunicaci\u00f3n, particularmente los tel\u00e9fonos inteligentes y las redes sociales,\nprovocaron optimismo y entusiasmo a inicios de la d\u00e9cada. Parec\u00eda que no solo\ncumpl\u00edan con su funci\u00f3n, ya que nos informaban, a veces en tiempo real, lo que\nsuced\u00eda en cualquier rinc\u00f3n del planeta, y nos comunicaban con cualquier\npersona del mundo instant\u00e1neamente, sino que tambi\u00e9n provocaban nuevas oportunidades\necon\u00f3micas y, como lo mostraron las revueltas de inicios de la d\u00e9cada, tambi\u00e9n\nnovedosas formas de acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el optimismo y entusiasmo r\u00e1pidamente se\ndiluyeron para muchos. En junio de 2013, Edward Snowden y el peri\u00f3dico brit\u00e1nico\n\u201cThe Guardian\u201d dieron a conocer que la Agencia de Seguridad Nacional de los\nEstados Unidos empleaba un programa secreto de vigilancia masiva de\ncomunicaciones y datos en internet, incluyendo Facebook, Google, Apple,\nMicrosoft, Yahoo!, entre otras empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto se fueron revelando otros problemas: la adicci\u00f3n al\ntel\u00e9fono y a las redes sociales y sus efectos como depresi\u00f3n, estr\u00e9s, mayor\nnarcisismo; el uso de Facebook para divulgar masivamente \u201cnoticias falsas\u201d \u2014una\nexpresi\u00f3n que, junto con la de \u201cposverdad\u201d, se volvi\u00f3 emblem\u00e1tica de esta\nd\u00e9cada\u2014 e intervenir en elecciones; Twitter se convirti\u00f3 en el meg\u00e1fono de\nDonald Trump y otros bravucones. Adem\u00e1s, en torno a las redes sociales \u2014y otros\nsitios en internet\u2014 se ha ido construyendo lo que Shoshana Zuboff llama\n\u201ccapitalismo de vigilancia\u201d (\u201cThe Age of Surveillance Capitalism\u201d, 2019) y Nick\nSrnicek \u201cCapitalismo de plataformas\u201d (2018): una econom\u00eda basada en nuestros\ndatos personales que no solo conoce nuestras conductas, sino que tambi\u00e9n las\nmoldean a su conveniencia.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Nuevas guerras culturales. Asimismo, las redes sociales\nhan sido las principales arenas de batalla de las llamadas nuevas guerras\nculturales. En sociedades polarizadas, las redes sociales son escenarios en los\nque rara vez encontramos discusiones argumentadas o sustentadas con evidencias.\nPor el contrario, habitadas por troles y bots, en ellas proliferan memes,\ncomentarios narcisistas, c\u00ednicos o sarc\u00e1sticos que nos atrincheran cada vez m\u00e1s\nen nuestras burbujas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un fen\u00f3meno mundial, pero acaso sus temas\npredilectos sean los relacionados con temas y derechos LGBT y feministas. En\nambos lados de la polarizaci\u00f3n \u2014\u201cconservadores\u201d o \u201cprogresistas\u201d\u2014 es com\u00fan\nescuchar la expresi\u00f3n: \u201cahora se ofenden por todo\u201d, ya sea por un anuncio de propaganda,\nel adelanto de una pel\u00edcula, el nombre de un restaurante o el uso de lenguaje\nincluyente. Probablemente estas sean las expresiones de cambios en la moralidad\nde nuestra \u00e9poca; ciertamente, indican nuevos par\u00e1metros de lo que es\npermisible decir y c\u00f3mo decirlo, as\u00ed como nuevas formas de correcci\u00f3n e\nincorrecci\u00f3n pol\u00edtica y ling\u00fc\u00edstica que est\u00e1n redefiniendo la manera en la que\nnos comunicamos.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00f3xima semana abordar\u00e9 algunas tendencias m\u00e1s que, a mi\njuicio, han marcado los \u00faltimos diez a\u00f1os. Por lo pronto, les deseo a las y los\nlectores del Diario un feliz nuevo a\u00f1o y nueva d\u00e9cada.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>rodrigo.llanes.s@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Investigador del Cephcis-UNAM<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Rodrigo Llanes Salazar: Recuento de la d\u00e9cada' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-recuento-de-la-decada\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada antropol\u00f3gica (1 de 2) Rodrigo Llanes Salazar (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n La d\u00e9cada de 2010 est\u00e1 por terminar. Analistas, comentaristas y medios han estado publicando en estos d\u00edas listas de los acontecimientos m\u00e1s importantes de los \u00faltimos diez a\u00f1os. 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