Sábado , julio 21 2018
Portada / La Opinión / Varias razones para salir a votar

Varias razones para salir a votar

Carta a mis amigas

Dulce María Sauri Riancho (*)

Finalmente, la marea política llegó a mi chat de amigas, compañeras de escuela desde el kínder. Escribo este artículo pensando en ellas, mujeres como yo, “adultas mayores”, eufemismo para describir a quienes somos abuelas y con más de seis décadas de vida. Varias son profesionales jubiladas; otras, amas de casa, empresarias, académicas y algunas participamos en la vida pública, bien sea en la política o en diversos patronatos. Como nosotras, existen numerosos agrupamientos de mujeres que compartimos preocupaciones y alegrías, incluyendo fotos y vídeos de todo lo que nos interesa. Y partidistamente, somos plurales: las hay azules, tricolores y creo que una que otra fue amarilla, tal vez ahora rojo quemado. Usualmente, no hablamos de política, en un tácito reconocimiento para dos de nosotras que hemos tenido cargos de elección popular por partidos distintos. Pero el aluvión de llamadas al supuesto “voto útil” nos alcanzó. Esto es lo que les diría a mis queridas amigas.

Comenzaría por reiterarles que sí es una decisión de gran trascendencia. No importa que sea un solo voto de casi 90 millones de ciudadan@s con derecho a sufragar. Cuenta y mucho. Para nosotras, tal vez sea la penúltima ocasión para participar en la decisión sobre la presidencia de la república, pues en 2030 rondaremos los 80 años, uno más que la esperanza de vida promedio de las mujeres en México. Nuestras horas de vuelo por la vida nos permiten hurgar en la memoria del pasado de inflación, de protección comercial e incluso, de control cambiario que por breve tiempo tuvo el país. Sabemos de las buenas intenciones presidenciales, de los errores y los costos de los fracasos. Conocimos y añoramos un México en paz, cuando podíamos trasladarnos a la ciudad de México en el autobús sin más temor que marearnos al cruzar las pangas de Ciudad del Carmen.

Ya no nos deslumbran fácilmente las palabras bonitas ni los personajes mesiánicos. Nos importan las razones y los argumentos para confiar a esas personas el resto de nuestras vidas. Allá van.

Reforma del Poder. No se trata solamente del cambio de régimen, ni siquiera de la segunda vuelta electoral. Es algo más profundo, que tiene que ver con una nueva distribución del poder entre el Estado-gobierno y la sociedad-ciudadanía. Ceder y ampliar espacios de participación a las nuevas generaciones que demandan incidir en los asuntos públicos. El empujón inicial de este complejo proceso tiene que darse desde la presidencia de la república, dejando atrás los intereses partidistas e incluso el triunfo en las elecciones de 2021. ¿Se imaginan a AMLO cediendo poder a la sociedad? ¿Creen que Anaya daría libertad, después de haber sojuzgado al PAN por sus intereses presidenciales? En cambio, un ciudadano sin militancia partidista, José Antonio Meade, podría impulsar y dirigir los pasos hacia esta transformación indispensable.

Conocimiento y experiencia personal. La presidencia de la república exige formación y resultados previos. No es sitio para improvisados. Es cierto que AMLO fue jefe de gobierno de la ciudad de México por cinco años. Ya los debates presidenciales pusieron en su real dimensión sus logros. La capital del país tiene un estatus constitucional especial: goza de todas las ventajas pero de ninguna de las obligaciones de los estados, como Yucatán. Entre otras, paga muy poco por la salud, nada para la educación básica y su deuda está garantizada por el gobierno federal. ¿Cómodo, verdad? Anaya sólo ha sido diputado federal y por breve tiempo, subsecretario de Turismo. En cambio, José Antonio Meade ha sido secretario en dos gobiernos de distinto partido político. Ha dado resultados en Hacienda (2 veces), Energía, Desarrollo Social y Relaciones Exteriores. Tiene, por tanto, un conocimiento profundo de la administración pública. Está preparado para ser cabeza donde ha sido un eficaz colaborador.

Capacidad para formar y trabajar en equipos. De los que sienten que todo lo saben, ¡líbranos, Señor! Se trata de llamar a las y los mejores, pero también de respetar y hacerles caso cuando sus opiniones no coincidan con las suyas.

La humildad es cualidad difícil para los mesiánicos, que nunca admiten estar equivocados. La obcecación y la terquedad inspiran canciones pero no hacen gobiernos. ¿Resistiría AMLO opiniones a favor sobre algunos aspectos de la reforma educativa? ¿O argumentos positivos sobre el nuevo aeropuerto? Formar equipos tampoco parece ser cualidad de Anaya, tal como lo demuestra su paso por la presidencia del PAN. Meade es mesurado, respetuoso en su trato, lo que le ha permitido reunir en torno suyo a un importante grupo de colaborador@s.

Capacidad y valor para combatir la impunidad. En sus dos vertientes: corrupción e inseguridad, es percibido por la mayoría como el principal problema de México. Se trata, sí, de auténtica convicción de “entrarle” a fondo, pero también con una estrategia sólida para dar resultados.

Al igual que las escaleras, la corrupción se barre de arriba (altos funcionarios, políticos y empresarios relevantes) hacia abajo, pero su antídoto se construye de abajo hacia arriba, esto es, el Estado de Derecho y los valores asociados, parten de lo cotidiano, hacia las instituciones.

La enorme diferencia entre AMLO y Meade es que el primero apuesta exclusivamente por el ejemplo personal como la panacea anticorrupción, en tanto que Meade, más allá de su firme convicción, se compromete a fortalecer a las instituciones encargadas de prevenir y combatir la impunidad.

Que la jornada electoral transcurra en paz; que los amagos de violencia se combatan enérgicamente; que no queden impunes los asesinatos de candidat@s en campaña. Este es nuestro México, el que queremos cambiar. Queridas amigas: voten libre, con alegría y con la experiencia de nuestras vidas. Aquí seguiremos el 2 de julio, al igual que 125 millones de mexican@s y 2 millones de yucatec@s.— Mérida, Yucatán.

dulcesauri@gmail.com

Licenciada en Sociología por la Universidad Iberoamericana, con doctorado en Historia. Exgobernadora y candidata del PRI a diputada federal por la vía plurinominal

Fuente: Diario de Yucatán

 

Deja un comentario

Ver también

PAN pierde Séptimo Distrito Local por no ir con candidatura común

ShareEl Distrito VII Local con sede en Mérida fue ampliamente peleado en esta contienda Electoral …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *