sábado , diciembre 15 2018
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Tristán e Isolda, un amor que ha inspirado a artistas

Franck Fernández (*)

Publicado en el Diario de Yucatán

En nuestra vida trepidante del siglo XXI, con las efímeras relaciones sexuales de algunos y los fáciles divorcios de nosotros, casi ya no creemos en el amor eterno, en el que solo la muerte puede separar a los dos amantes.

Arquetipos de este amor por encima de la vida, por encima de la muerte, por encima del tiempo mismo son Romeo y Julieta. Pero existieron otros amantes en la Historia que inspiraron a muchos artistas como tema para sus creaciones.

Estoy pensando en la pareja formada por Tristán e Isolda, que fue inmortalizada por trovadores, pintores, escritores y que fue tema de una ópera de Richard Wagner.

Richard Wagner fue un compositor romántico. Considero que ante la muerte de Sigfrido víctima de graves heridas según narra la historia que nos ocupa, la muerte de Isolda, por amor, es la cúspide del romanticismo del siglo XIX. El aria de la muerte por amor de Isolda que compuso Wagner es musicalmente de una gran y pura belleza. Así que les voy a narrar la leyenda de estos dos personajes.

La historia de Tristán e Isolda es una leyenda pero, como todas las leyendas, seguramente tiene algo de cierto en el fondo. Los textos escritos originales más antiguos nos han llegado incompletos y fueron escritos en los siglos XII y XIII. De estos textos se desprende lo siguiente: el rey de Cornualles, Marc, tiene un sobrino, hijo de su hermana Blanca Flor y que también es su heredero. Tristán, gran caballero medieval, se distingue en una importante hazaña dando muerte al gigante Morholt. El gigante Morholt cada año es enviado a Cornualles por la reina de Irlanda, su hermana, para cobrarle un tributo al reino de Cornualles de 300 chicos y 300 chicas. Durante la batalla en la que muere Morholt, Tristán es mal herido y, dado por muerto, es abandonado por los suyos sobre una barca a la deriva. La barca en cuestión llega a tierras irlandesas, donde es cuidado por la propia reina y hermana de Morholt y por su hija, Isolda. Ninguna de las dos sabía que Tristán era quien había dado muerte al gigante.

Gracias a los cuidados recibidos, Tristán sana y regresa a Cornualles, a la corte de su tío. El rey le tiene una nueva misión. Resulta que dos golondrinas le habían traído al rey un cabello de un puro color rubio oro, el rey quiere que Tristán le traiga a la mujer a la que pertenece este cabello para hacerla su esposa. Tristán reconoce este cabello de un raro color rubio por haberlo visto en la cabeza de Isolda. De regreso a Irlanda, la reina de ese país le dice a Tristán que la condición para entregar la mano de su hija es que Tristán mate a un dragón que asolaba sus tierras. Una vez realizada esta nueva hazaña, Isolda sale en comitiva al encuentro de su futuro esposo, el rey de Cornualles. Como la madre de Isolda sabe que el rey es viejo, prepara una poción mágica, un filtro de amor, para que la beban su hija y el rey y así provocar el amor entre ambos. La poción queda en manos de la dama de compañía de Isolda pero, ante un descuido y desconocedores del efecto real de esta poción mágica, Tristán e Isolda la beben quedando irremediablemente condenados a una loca pasión.

Al llegar a Cornualles se realiza la boda entre la dueña de la hermosa cabellera de oro y el rey, pero Tristán e Isolda no pueden dejar de verse, siempre de la forma más pura y virtuosa. Como nunca falta alguien para hacer daño, los denuncian y el rey expulsa a su sobrino de la corte. Pasado un tiempo y arrepentido el rey del castigo infringido a su sobrino, lo vuelve a llamar. Como la pasión que sentían Tristán e Isolda era tan poderosa, los dos jóvenes no podían dejar de verse ni acariciarse mutuamente con sus dulces miradas. Esta vez el rey los condena a la hoguera y ambos logran escapar al bosque, donde se refugian.

Se suponía que la poción mágica tendría efecto solo durante tres años, pero el amor que sentían Tristán e Isolda era real, no era a consecuencia del filtro. El rey los busca en el bosque y los encuentra dormidos, uno al lado del otro, pero con la espada de Tristán entre los dos, símbolo de que se mantenía intacta la virtud de Isolda. Ante esta vista el rey los perdona, pero Tristán, vasallo que era de su tío y para no causar más dolor, decide abandonar Cornualles y va a Bretaña donde se casa con otra Isolda, hija del Duque de Hoel, Isolda la de las manos blancas.

Pasa el tiempo y, a pesar de la distancia, Tristán e Isolda siguen amándose. En Bretaña, en un combate con el enano Bedalis, Tristán es herido con una lanza envenenada. Sabía que solo Isolda podría curarle y manda a buscarla, pero ante la duda de que ella no quisiera venir pide que el barco que vuelva de Cornualles leve una vela negra al acercarse a las costas de Bretaña para indicar que Isolda se negaba a venir a cuidarlo. En contrapartida, si Isolda se encontraba a bordo, la vela izada debía ser blanca. Obvia decir que, ante la llamada de su amado, Isolda de inmediato vuela a cuidar una vez más a su amor, con la autorización de su esposo el rey de Cornualles. Al llegar frente a las costas de Bretaña, la barca leva una vela blanca, señal que de la rubia Isolda se encontraba en el mismo presta a auxiliar a su amor. Pero Isolda, la de las manos blancas y esposa de Tristán, celosa del amor que sabía sentía su esposo por Isolda la rubia, le anuncia que el barco llega con una vela negra, mintiéndole a su esposo. Éste, sabiendo que solo Isolda podría curarlo de su envenenamiento, muere.

Cuando Isolda llega a su lado y ve que Tristán ha fallecido muere de la más sublime de las muertes, la muerte por amor. El rey de Cornualles, avergonzado por el daño que había causado, da la orden de enterrarlos uno al lado del otro.

Dicen que de la tumba de Tristán sale una hiedra que entra en la tumba de Isolda. Aunque corten la hiedra, a la mañana siguiente vuelve a crecer y entra nuevamente en la tumba de Isolda. Así descansan los dos amantes, unidos hasta la eternidad y en la memoria de todos los que creemos en el verdadero amor.

Traductor, intérprete, filólogo (altus@sureste.com).

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