sábado , agosto 8 2020
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Sin pensión, ¿no hay convivencia?

Por Rubén Osorio Paredes (*)

Fuente: Diario de Yucatán

Debido a sus diferencias, Ana y Juan pasan por un complicado proceso de divorcio ante los tribunales.

En cierto momento, Ana —en represalia por una diferencia o discusión con Juan— decide negarle las visitas a su hijo. ¿El argumento? Juan siempre paga de manera impuntual y a veces con meses de retraso la pensión alimenticia. Entonces Ana ya no permite que su hijo vea a su papá.

Estimado lector, ¿es suficiente causa el no pagar pensión como para negar el derecho de la convivencia padre- hijo? ¿Utilizar como moneda de cambio la convivencia con el menor es el único camino para obligar a Juan a que pague puntualmente la pensión que corresponde?

Derecho de convivencia

Antes que nada una aclaración:

Después de una separación o divorcio, el derecho de convivencia de las niñas, niños y adolescentes o personas incapaces con el progenitor que no tiene la custodia tiene como finalidad que éstos se relacionen y mantengan contacto en la forma más amplia posible con el referido padre, a fin de favorecer el propio y necesario desarrollo emocional del menor.

Es por ello que ante la separación de los progenitores es necesario propiciar la convivencia del menor con ambos padres, a fin de que tengan un buen desarrollo emocional y psicológico.

¿Qué hacer si el papá no paga puntualmente o se retrasa en el pago de la pensión?

No hace falta llegar al extremo de condicionar la convivencia a cambio de la puntualidad en el pago de la pensión, de hecho ésto ni siquiera es legal. Lo conducente sería que Ana propiciara las convivencias como corresponde, pero al mismo tiempo informarle de los atrasos al juez que conoció del divorcio, a fin de que requieran al papá, lo multen e incluso se pueda integrar una carpeta de investigación ante la fiscalía en su contra por el incumplimiento.

¿Qué hacer si no te dejan ver a tus hijos?

Cuando se da el caso de que no te dejen ver a tus hijos a pesar de que exista una resolución del juez donde se ordena y delimita un régimen y horario de visita, lo que te corresponde hacer es presentar en ese mismo expediente un escrito informando y describiendo esta situación, para que el juez le ordene al actuario del juzgado que acuda al domicilio de la mamá y le solicite que permita la convivencia y, en caso de no hacerlo, le aplique las medidas de apremio señaladas en la ley, que son la multa y, de ser el caso, el auxilio de la fuerza pública.

Esto último nada deseable ni para la mamá ni para el niño.

También puede darse el caso de que después de una separación aún no decidan divorciarse pero ya proporcionas una pensión de manera voluntaria y no te dejan ver a tus hijos. Lo que debes hacer es promover unas diligencias de jurisdicción voluntaria, a fin de que el juez de lo familiar determine un régimen de horarios y visitas para fomentar la convivencia paterno filial.

Independientemente del estado civil de los padres, los hijos necesitan de ambos progenitores. Casados entre sí o no. Divorciados o no.

En ese sentido, el derecho de convivencia entre padres e hijos incide de manera directa en los valores esenciales de la familia y constituye un aspecto relevante en la integración de su concepto, por lo que son los menores los que tienen derecho de convivir con sus padres y no sólo éstos de convivir con ellos.

De tal manera que condicionar las visitas del progenitor que no tiene la custodia del menor (comúnmente el padre) a su hijo es hacerle daño también al menor.

Desafortunadamente, hacer de la convivencia paterno-filial una moneda de cambio, especialmente cuando se está mediando la tramitación de una separación o un divorcio, es una práctica muy común en donde en lo último en lo que se piensa es en el bienestar emocional del niño.

Pocas veces nos ponemos a pensar en lo que siente el menor cuando de repente su mamá le dice: “Ya no verás más a tu papá” cuando de verdad el papá quiere visitar a su hijo.

En estos casos, cuando un cliente en el despacho me pregunta qué hacer le sugiero que ante la duda, siempre decida aquello que más le convenga a sus hijos.

¿No le parece éste un buen criterio?. Consulta ésta y más información en todas mis redes sociales. ¡Hasta la próxima!— Mérida, Yucatán.

jurídicofácil@hotmail.com

RUBEN OSORIO & ASOCIADOS

Abogado, titular del despacho “Rubén Osorio y Asociados”, catedrático

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