lunes , noviembre 18 2019
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Poda perniciosa de AMLO

Personal capacitado

Denise Dresser (*)

Publicado en Diario de Yucatán

El gobierno de AMLO llega con el ánimo y la encomienda de podar. Trae tijeras en las manos y recortes en la mente, con la idea de adentrarse en la maleza de la burocracia federal y depurarla. Por todos lados llegan anuncios de cómo se arrancarán de raíz las petunias de los privilegios, las magnolias del mirreinato, las camelias de la cleptocracia. Desde la perspectiva del lopezobradorismo, el gobierno se parece a los jardines de Versalles y su intención es volverlo una chinampa. Pero aun cuando la depuración del huerto es una tarea indispensable, vale la pena recordar que los recortes y la reorganización son un medio, no un fin en sí mismos. Un jardinero sabio entiende que se podan las plantas para redirigir su crecimiento, para mantener su vitalidad, para moldear la dirección de sus ramas; para asegurar que florezcan. No se poda para dañarlas o para convertir un vergel en un páramo.

Y ese será el resultado contraproducente de cómo se está pensando aplicar los “Lineamientos de combate a la corrupción y la aplicación de una política de austeridad republicana” al personal de confianza en la burocracia federal. Nadie duda que ha habido abusos ahí; nadie podría justificar los viáticos y los guaruras y los peluqueros y los aviadores y el amiguismo en la contratación de asesores; nadie podría defender cómo algunos arribaron al gobierno para distribuirse el botín. Pero la respuesta del lopezobradorismo ha sido medir a todos con el mismo rasero. Ha desacreditado a todo el servicio público de tajo cuando entre la paja también hay espigas de trigo, cuando entre las espinas también hay rosales, cuando entre la hiedra venenosa también hay árboles frutales. Personal técnicamente calificado al frente de dependencias que no podrían funcionar sin su formación. Personal competente y especializado que le permite al gobierno gobernar. 70 por ciento a punto de ser cercenado a machetazos.

222 mil 600 personas a punto de ser despedidas sin criterios claros, sin un análisis de las condiciones específicas en cada institución, sin ver qué plazas son indispensables y qué plazas duplican funciones, sin determinar cuáles son las áreas de oportunidad para fusionar entes y aumentar la eficiencia, sin comprender la violación a principios constitucionales que impiden la retroactividad de la ley, sin tomar en cuenta los litigios que desatará la afectación a derechos laborales.

En algunos casos sí se estaría talando madera muerta, pero en muchos se estaría talando talento. Cualquier persona puede ser diputado o senador; no cualquiera puede refinanciar la deuda pública, regular el espectro radioeléctrico, instrumentar procesos de licitación o coordinar procesos de protección civil. El personal de base que se quedará a hacerse cargo no tiene la capacidad jurídica ni el entrenamiento para tomar decisiones. Presenciaremos el éxodo de los capacitados y la permanencia de los sindicalizados.

El resultado de esta política de poda mal pensada y mal diseñada será previsible. Parálisis administrativa en numerosas ramas del gobierno federal. Continuas fallas e incumplimientos de normativas complejas. Constantes deficiencias e inobservancias de dirección, inspección, vigilancia y fiscalización. Un impasse de incertidumbre. Una evisceración de expertise. Una función pública cada vez más disfuncional y no al revés. Un exorcismo de la memoria institucional. Un limbo jurídico para miles de personas cuyo destino será determinado por la politización y no por la profesionalización. Y el florecimiento de una “ocurrenciocracia” que, con anuncios sin ton ni son, diariamente desquicia sectores, incrementa la irresolución, aumenta la arbitrariedad, lleva a calificadoras como Fitch a cambiar a negativa la perspectiva crediticia de Pemex ante la creciente incertidumbre sobre el futuro de la petrolera y su estrategia de negocios.

Rocío Nahle necesita profesionales de la administración pública que la asesoren para no poner en jaque el futuro de Pemex; Javier Jiménez Espriú necesita un equipo que constriña sus declaraciones desquiciantes. Ellos y tantos más requerirán ayuda en la toma de decisiones altamente especializadas, porque la corrupción daña al país, pero la incompetencia también. Si AMLO/Morena hacen leña con los árboles saludables del gobierno federal, no convertirán a México en un jardín frondoso. Producirán su desertificación.— Ciudad de México.

denise.dresser@mexicofirme.com

Periodista

 

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