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25 Noviembre 2017 Local Conferencia de la Dra Patrizia Quattrocchi Foto Carlos De La Cruz

Nueva forma de violencia femenil

Revela maltrato a las embarazadas una investigadora

La investigadora y doctora italiana Patrizia Quattrocchi, de la Universidad de Udine, estudió los partos de mujeres mayas de Kaua, de Europa y ahora de Argentina, y concluyó: en todos lados hay violencia obstétrica (VO) porque los médicos consideran enfermas a las embarazadas y siempre recomiendan los nacimientos por una operación cesárea.

A pesar de los beneficios neurológicos, de relación afectiva y menor riesgo de muerte en los partos naturales, los médicos inducen a las embarazadas a recurrir a la cesárea, ella cree, por cuestiones mercantilistas porque es mayor el pago por estos servicios.

La doctora Quattrocchi ofreció la conferencia magistral “Violencia obstétrica” en el Centro de Investigaciones Regionales de Ciencias Sociales de la Uady, donde alguna vez hizo una estancia para sus investigaciones en Kaua, y señaló que está en una lucha para que ese tipo de violencia contra la mujeres quede plasmado en una ley. Yucatán, dice, no tiene una ley sobre violencia obstétrica y ojalá la sociedad, los legisladores o las organizaciones de derechos humanos trabajen en este tema porque es un hecho de que la embarazada sufre distintas discriminaciones durante la gestación y al momento del parto.

El mercantilismo al que se refirió se nota en el excesivo número de estudios que ordenan los ginecólogos, cuando saben que la embarazada no está enferma y que el embarazo es un proceso natural. Para ella está bien que haya una vigilancia médica para orientar al cuidado del bebé y de la madre, “pero no debe ser una exageración”.

En sus estudios por el mundo sabe que el 40 al 70% de las embarazadas opta por la cesárea, no por algún riesgo, sino simplemente como parte del abuso de medicalización. En su país, el 94% prefiere el parto natural y hoy día tienen mayor aceptación las casas de partos, que son manejadas por matronas profesionales acreditadas y reconocidas por el sistema de salud.

La violencia obstétrica va desde el uso de pequeñas salas donde realizan trabajos de parto a 4 ó 5 mujeres al mismo tiempo, la negativa de que la acompañe alguna persona de su confianza y el tipo de lenguaje que usan los doctores y enfermeras, hasta la actitud de los profesionales de la salud de “etiquetar” a una embarazada porque en esos momentos críticos cualquier palabra ofensiva hiere la sensibilidad de la mujer porque está en un estado frágil, dijo.

Pero también es VO considerar a la mujer y al bebé como enfermos y ordenar “miles de chequeos y controles”, donde se pierde mucho dinero, cuando se podría tener una mirada más fisiológica.— Joaquín Chan Caamal

Pero además, hay 29 prácticas perjudiciales, ineficaces o inadecuadas prohibidas y aún así, los ginecólogos continúan su aplicación durante el proceso de embarazo y el parto.

Algunas de ellas son el uso rutinario del rasurado púbico, la infusión intravenosa de rutina en el parto, la inserción de una cánula intravenosa profiláctica, la posición en decúbito supino durante la dilatación, el examen rectal, el uso de pelvimetrías, oxitócicos antes del nacimiento, la posición rutinaria de litotomía con o sin estribos durante el parto, los esfuerzos de pujo sostenidos y dirigidos (maniobra de valsalva), el masaje y estiramiento del periné, el lavado o la revisión del útero después del alumbramiento, la restricción de líquidos y alimentos, el control del dolor con agentes sistémicos o analgesia epidural, el monitoreo fetal electrónico, el uso de mascarilla y batas estériles, los exámenes vaginales repetidos, la estimulación con oxitocina, el cambio de la mujer de un lugar a otro, la cateterización de la vejiga, obligar a la mujer a pujar antes que ella sienta la necesidad, la exploración del útero después del alumbramiento, entre otras prohibiciones.

La investigadora señaló que el objetivo de sus estudios es generar un debate en las esferas gubernamentales para que haya conciencia de este problema, para que quede en una legislación y para que las mujeres tengan información científica sobre su derecho a decidir si usa en método del parto natural. Además, quiere que la violencia obstétrica sea reconocida como tal porque la Organización Mundial de la Salud la acepta, pero de distinta forma; que las nuevas generaciones de profesionales de la salud tengan mejores prácticas y crear una plataforma de la VO para la mejor toma de decisiones.

La presentación de la investigadora la realizó Miguel Güemes Pineda, coordinador académico del CIR de Ciencias Sociales.

Estudios Malas prácticas

Patrizia Quattrochi dice que hay 29 prácticas inadecuadas que realizan los ginecólogos.

Abuso de medicación

En sus estudios por el mundo sabe que de 40% al 70% de las gestantes opta por la cesárea, no por algún riesgo, sino simplemente como parte del abuso de medicación.

Casas de partos

En su país, el 94% prefiere el parto natural y hoy día tienen mayor aceptación las casas de partos reconocidas oficialmente.

Fuente: Diario de Yucatán.

Joaquín Chan Caamal

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