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Mujeres del Mayab

Elecciones 2018

Antonio Salgado Borge (*)

 

La larga y tenaz lucha feminista de la yucateca Elvia Carrillo Puerto obtuvo uno de sus más grandes triunfos en 1953 cuando en México a las mujeres les fue reconocido su derecho a votar. Las elecciones locales del próximo año son un recuerdo de que la lucha iniciada por la “Monja Roja del Mayab”, cuyo natalicio se celebró el pasado 6 de diciembre, está muy lejos de haber concluido. Y es que todos los nombres que se han barajado en los principales partidos para ser candidatos a gobernador o alcalde de Mérida o senadores se refieren a hombres. Si bien hace seis décadas esto hubiera sido considerado normal, en 2017 uno tendría que alarmarse ante semejante asimetría. Si bien la apariencia de diversidad y de inclusión, es importante aclarar, podría darse en los números, la experiencia nos indica que la llegada al poder de mujeres dóciles, conservadoras o maleables por hombres es insuficiente para abrir espacios a otras mujeres. Este artículo estará dedicado a reconocer a tres mujeres que representan la antítesis de la docilidad, del conservadurismo o de la maleabilidad.

(1) Dulce María Sauri. Gobernadora interina de Yucatán entre 1991 y 1993, y expresidenta nacional del PRI entre 1999 y 2002, esta política yucateca construyó una trayectoria sustentada en su racionalidad, su sobriedad y su profesionalismo que contrasta radicalmente con el de los más conocidos militantes nacionales o locales de su partido. Lo anterior ha llevado a que su nombre sea reconocido lo mismo por académicos, que intelectuales, que militantes de otros partidos. Sin embargo, la carrera política de Dulce María Sauri quedó en suspenso cuando su partido prefirió designar, sorpresivamente, a Ivonne Ortega para ser candidata a gobernadora de Yucatán —el resultado de esta designación es de sobra conocido—. El interludio se extendió cuando Ivonne Ortega tomó las riendas del gobierno del Estado y del PRI local, y se convirtió en la priista yucateca favorita del presidente.

Es un secreto a voces que Ivonne Ortega hizo todo lo que estuvo a su alcance para hacer a un lado a una mujer de la que la separa un abismo tan amplio como profundo. Es por ello que, independientemente de lo que sus adversarios políticos puedan argumentar en su contra, a Dulce María no se le puede regatear su capacidad y tenacidad de resistir estoicamente al poder de Ivonne; Dulce María Sauri es quizás la priista más alejada del “ivonnismo” en todos los sentidos —más alejada que muchos panistas—. Mientras Ivonne endeudaba, festejaba, lloraba y bailaba sobre el estado, Dulce María estudió un doctorado en Historia, cofundó una organización defensora de los derechos de las mujeres, participó en decenas de foros de análisis político e histórico y contribuyó con cientos de columnas periodísticas dedicadas a analizar el panorama socioeconómico del estado.

Además, en años recientes ha co-construido una organización dedicada a empoderar a otras mujeres. Dulce María Sauri es probablemente la única persona de peso en el PRI local que se ha mostrado genuinamente interesada en tejer lazos con diversos sectores de la sociedad civil, sin distinción de origen o militancia. ¿A cuántos priistas yucatecos puede reconocérseles una carrera o vinculación con la sociedad semejantes? Esta pregunta es, desde luego, retórica. Su respuesta: a ninguno.

La capacidad intelectual de Dulce María, su aceptación al exterior del PRI y su contraste con un estilo de priista asociado en Yucatán con Ivonne Ortega son todos activos que ningún otro militante priista puede ofrecer a su partido. No es posible siquiera empezar a comparar el perfil de Sauri con los de “figuras” locales como Pablo Gamboa, Mauricio Sahuí o Víctor Caballero. Tampoco sería justo compararla con Emilio Gamboa o Jorge Carlos Ramírez Marín, los dos priistas yucatecos más conocidos a nivel nacional. Si el PRI yucateco quisiera asegurar una posición verdaderamente importante, si fuera un partido meritocrático y si buscara representar de la forma más digna los intereses del estado, no podría dejar de reconocer que Dulce María Sauri es actualmente su carta más fuerte.

(2) Olga Moguel. Propietaria del Centro Cultural y restaurante Amaro, Olga ha sido una figura clave en la defensa de causas relacionadas con derechos humanos y con el impulso de las artes y la cultura en general en Mérida. Desde hace años, el Centro Cultural que dirige ha dado cabida a los más importantes foros, donde han participado reconocidos periodistas, intelectuales y académicos. A través de éstos y otros esfuerzos, Olga Moguel se ha convertido en una de las más importantes constructoras de capital social positivo en nuestro estado. No es exagerado afirmar que los espacios de discusión y reflexión que esta activista ha abierto alimentan nuestros suelos de democracia.

Pero la incansable labor de Olga Moguel también tiene como parte medular su lucha feminista y a favor de la diversidad. En un estado que durante años fue dominado por organizaciones reaccionarias, Olga ha sido un pilar de las causas progresistas y ha abierto camino a generaciones de yucate@s que buscan una sociedad más justa. Su vinculación con organizaciones defensoras de derechos humanos y su participación en el comité organizador de un congreso anual sobre el tema son apenas dos muestras de su más reciente papel en este sentido.

Para sorpresa de muchos, Olga Moguel ha anunciado que buscará participar como candidata independiente por una diputación local, y que buscará las firmas necesarias para lograr su registro. No es poca cosa que una persona con las cualidades de Olga decida arrojarse, sacrificar su estabilidad y dedicar su tiempo y esfuerzo en cambiar nuestra realidad desde el interior de las instituciones. Conociendo su trayectoria y su calidad humana, no tengo duda de que la única y genuina motivación de Olga es hacer efectivas las causas a las que ha dedicado buena parte de su vida. Cualquier meridano con acceso a internet puede conocer más al respecto visitando https://www.facebook.com/olgamoguelp/.

(3) Jazmín Villanueva ha sido diputada local por Morena los últimos tres años. Si bien su figura es apenas emergente, en poco tiempo ha construido una historia digna de ser contada. Y es que, gracias a su consistencia y tenacidad, esta joven diputada pasó de ser menospreciada y burlada por sus colegas a convertirse en un incómodo testimonio de lo que significa ser congruente y de genuina oposición —en el mejor sentido de la palabra—. El sentido de las votaciones o posicionamientos de la morenista contrastan radicalmente con los de una bancada panista que, comandada por Raúl Paz, ha avalado iniciativas impresentables del gobierno estatal priista.

Además, de acuerdo con la columna Plaza Grande, durante todo este tiempo Jazmín Villanueva no ha dejado de luchar por su superación académica e intelectual, combinando su vida familiar con un bachillerato y, en el futuro, una licenciatura que le permitan defender con mayores cimientos las posiciones en las que cree. Si Morena en Yucatán no se deja llevar por los intereses de sus líderes, reconocería que Jazmín representa parte importante de lo que este partido dice ser y que, con base en su desempeño, tendría que ser la primera en su lista de posiciones para cargos de representación el próximo año.

Dulce María Sauri, Olga Moguel y Jazmín Villanueva son tres mujeres del mayab con trayectorias disímiles en tiempo, alcance y origen. Se puede estar o no de acuerdo con sus posiciones o con sus militancias, pero sería injusto no reconocer que las tres representan la antítesis de la docilidad, del conservadurismo o de la maleabilidad; que sus historias, con sus distintos estilos y maneras, encarnan en buena medida la naturaleza de la lucha feminista y dignifican el quehacer político. Yucatán sería mejor si todas, o cuando menos alguna, fueran nuestras representantes a partir del próximo año.— Edimburgo, Reino Unido.

asalgadoborge@gmail.com

@asalgadoborge

Candidato a doctor en Filosofía (Universidad de Edimburgo). Maestro en Filosofía (Universidad de Edimburgo) y maestro en Estudios Humanísticos (ITESM)

FUENTE: Diario de Yucatán

 

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