martes , octubre 27 2020
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Labores del hogar

Derecho para todos

Rubén Osorio Paredes (*)

Fuente: Diario de Yucatán

Ana es una esposa casada bajo el régimen de bienes separados que durante todo su matrimonio siempre se dedicó al cuidado de los hijos mientras que su esposo, Juan, se dedicó a trabajar para formar un patrimonio y proveer del sustento necesario a su familia.

Juan no hubiese podido dedicarle tanto tiempo a su negocio o su trabajo si no fuese por Ana que se dedicaba a la administración del hogar mientras su esposo se desarrollaba laboralmente.

De esta forma es como Juan tuvo el éxito que le permitió incrementar sus ingresos y, por ende, formar un patrimonio propio pero…

Sacrificio

Y ¿Ana? Ella, por dedicarse al cuidado de los hijos, nunca trabajó ni pudo conformar un patrimonio propio. Ella sacrificó su desarrollo laboral y profesional en aras de un proyecto conjunto llamado matrimonio.

Pues bien, por ley el trabajo en el hogar es considerado como una verdadera contribución al sostenimiento del mismo; por tanto, quien exclusivamente desempeñe el trabajo en el hogar o se dedique al cuidado de los hijos o hijas tiene derecho a una compensación económica.

Requisitos

Este derecho procede entre los cónyuges que hayan celebrado el matrimonio bajo el régimen patrimonial de separación de bienes, por lo que en el proceso de divorcio respectivo debe señalarse la compensación. Esta compensación no puede ser superior al 50 por ciento del valor de los bienes que hubieren adquirido, a que tendría derecho el cónyuge que reúna los siguientes requisitos:

1) El matrimonio debió de haberse realizado bajo el régimen de separación de bienes.

2) El cónyuge que reclame la compensación deberá demostrar que se dedicaba a las labores del hogar y que por eso no tenía ingresos propios.

3) El cónyuge que reclame la compensación deberá demostrar que no adquirió bienes durante el matrimonio o los que haya adquirido guardan una desproporción suficiente y notoria en relación con los adquiridos por el diverso cónyuge.

4) La compensación no podrá ser superior al 50% del valor de lo adquirido durante el matrimonio.

Medida acertada

Desde mi punto de vista, es acertada esta medida, ya que el cónyuge (por lo regular se trata de la mujer) que no trabaja y, por tanto, no tiene ingresos, se encuentra limitada para adquirir bienes y hacerse de un patrimonio a la par de su cónyuge.

Así, sucede que si adquirieron una propiedad, lo más seguro es que quede a nombre de quien aporta el dinero en el hogar y demuestra solvencia económica ante el vendedor, por lo que constituye una desventaja que pretende compensarse con la disposición de este artículo, ya que las labores del hogar deben de ser consideradas como un acuerdo de voluntades en donde el trabajo se reparte entre los cónyuges; mientras uno provee lo necesario, el otro administra el hogar, lo atiende y trabaja en él, así como atiende el cuidado de los hijos.

La compensación económica al cónyuge es independiente de la pensión alimenticia a la que por ley tiene derecho uno de los cónyuges que no pueda subsistir por sí mismo; pero de ese tema escribiremos la próxima semana en la segunda parte de esta entrega. ¡Hasta pronto!— Mérida, Yucatán.

juridicofacil@hotmail.com

RUBEN OSORIO Y ASOCIADOS

Doctor en Derecho, titular del despacho Rubén Osorio & Asociados

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