domingo , diciembre 8 2019
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Justo Reconocimiento al Dr. GILBERTO BALAM

Gilberto Balam Pereira: intelectual humanista y luchador social

Judith Ortega Canto

Una persona que es capaz de inspirar un conversatorio es necesariamente un personaje. En el caso del doctor Gilberto Balam, además, es atemporal; pertenece a todos los tiempos y generaciones por las razones que se presentaron en cinco participaciones (doctores Fredy Espadas, Leonel Vera, Ernesto Ochoa, y el músico Jorge Angulo) en el Conversatorio organizado por el Antropólogo Juan Carvajal Rosas. Tuve el honor de presentar de manera sucinta, el apartado que les comparto.

Al doctor Gilberto Balam Pereira le conozco su gran amabilidad, caballerosidad, gentileza, junto con su agudeza para la crítica acompañada de argumentos que denotan siempre un conocimiento profundo y minucioso de cada tema que aborda. En una narrativa encontrada lo describen como poco amigable, difícil de tratar; exigente cuando se le tiene de jefe, perfeccionista, no acepta errores, pero sobre la marcha, detrás de esa figura de “ogro”, es una persona sensible dispuesta a dar, con gran sentido humanitario y un férreo defensor de la población originaria yucateca.

Le conocemos innata capacidad para generar debate, tocar las fibras sensibles y controvertidas en conversaciones, escritos periodísticos, libros, y hasta en las redes sociales. Es un cibernauta. Ha analizado durante 63 años de trayectoria, la vida de este país, de manera particular la dualidad salud-enfermedad. Lo ha hecho desde una mirada compleja. Gilberto es un médico capaz de explicar el panorama epidemiológico desde la economía global, la política, y sus características socioculturales. Puede explicar dicho perfil desde la mirada de la propia gente, principalmente de la gente sencilla, vulnerada históricamente. Es maya hablante. En sus señalamientos al sistema político nacional, evidencia su profunda y permanente indignación ante las horrendas laceraciones ocasionadas al tejido social, el capital humano, al ambiente, la vida de infantes, mujeres, estudiantes y trabajadores.

Respaldan esta indignación sus estudios sobre la desnutrición infantil; siempre actualizado, también ha escrito sobre la moderna obesidad; uno de sus artículos periodísticos versa sobre “[La] Obesidad comienza en casa, no en las escuelas”; estudió también las enfermedades infecciosas y parasitarias, y las formas como la gente organiza la respuesta social ante la enfermedad. De ahí sus estudios sobre medicina tradicional y su cercanía a curadores tales como las parteras y los hueseros. En el tema de las plantas medicinales pasó del estudio etnológico, a validar la composición química de las plantas medicinales y sus efectos, esto es, realizó estudios químico cinéticos.

La nutrición como gran eje la estudió en niños escolares; también en la asociación lógica entre desnutrición y mortalidad infantil. Además, siempre contextualizó social e históricamente cada estudio realizado. Es así que caracteriza procesos tales como: la migración, la marginación y la pobreza, el uso del suelo, la milpa, el manejo de recursos naturales, las estrategias de sobrevivencia en la población maya, como los más sobresalientes.

Del estudio de estos grandes problemas, el doctor Balam tiene la siguiente producción:

5 artículos científicos en lengua inglesa, los cuales informan de la proyección de sus temas.

35 artículos de difusión restringida, esto es, artículos arbitrados y publicados en revistas especializadas.

4 capítulos en libros.

12 libros en los que plasma de manera amplia sus grandes temas. Uno de ellos, La nutrición en lactantes, involucra una propuesta de mejoramiento al estado de salud de estos menores. Dos de sus libros analizaron las Encuestas Nutricionales en México durante 17 años. Uno más, la Cosmogonía y uso de especies vegetales medicinales de Yucatán es un trabajo maestro. De matiz exclusivamente político, sus libros: Conversaciones en Lecumberri es su interesante crónica escrita en la cárcel por formar parte del Movimiento Médico; durante estos años de encierro escribió seis libros más. Un fantasma recorre el mundo. El depredador más voraz de la historia libro que refiere al flagelo que representa la desnutrición como expresión despiadada y genocida del sistema capitalista. Y otros libros no menos importantes.

Algo especialmente sobresaliente son sus 11 “Libros de texto”. Aporte que expresa ese profundo sentido humanista; su esmero por aportar a estudiantes, pasantes y jóvenes investigadores, o sencillamente estudiantes en general, ese legado de experiencias, datos, metodologías y caracterizaciones, desde un posicionamiento médico-político. Estos “libros de texto” son ejemplares. Muy escasos investigadores toman tiempo para producir materiales educativos de esta naturaleza. Los grupos de investigación llevamos décadas tendientes al elitismo, encerrados en cubículos y manejados por los criterios del Sistema Nacional de Investigadores; sistema que define lo que es meritorio en la vida académica, haciéndonos ajenos a la necesidad de una participación social más de carne y hueso. La conducta académica del doctor Balam muestra que hacerlo no demerita la labor del investigador, sino que pone sobre la mesa una postura ética: devolver, compartir y enriquecer a la sociedad, en calidad de actores sociales en interacción con la gente de localidades, grupos estudiantiles e instituciones oficiales.

Gilberto Balam Pereira es médico cirujano graduado por el Instituto Politécnico Nacional, con Maestría en Salud Pública en la Escuela de Salud Pública de México, especialista en Nutrición por el INNSZ, con Diplomado en Antropología Aplicada en la Fundación Friederich-Ebert de la República Federal Alemana, y Doctorado en Sociología por la UNAM. Su desempeño inicial fue como investigador del Instituto Nacional de la Nutrición (1959-1966), luego fungió como Coordinador del Instituto Nacional Indigenista en Yucatán (1972-1986), y posteriormente, Investigador del Cinvestav-Mérida (1987- 2009). Desde 2005 integra parte de un consejo para el mantenimiento de las haciendas como patrimonio.

Ha dirigido 6 tesis de licenciatura entre la medicina y la antropología. Tres tesis de doctorado. Perteneció al Sistema Nacional de Investigadores.

Entre merecidas distinciones, destacan:

El Premio Nacional de Ciencia e Indigenismo. Medalla “Manuel Gamio” 1991.

Premio Estatal “Medalla Yucatán” 1992.

Premio Internacional “Medalla Martín de la Cruz” otorgada por la Academia Nacional de Medicina Tradicional 1993.

Premio Estatal de Literatura en concurso convocado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto de la Cultura de Yucatán. Género Ensayo Sociológico. 1996.

Premio Nacional de Investigación en el “Concurso nacional de Investigación” convocado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CONACULTA), 1992.

Diploma de la Asociación de Egresados del IPN, como politécnico distinguido.

Miembro numerario de la Academia Mexicana de Pediatría, 1996.

Dictaminador de la COPEI, del CONACYT.

Dictaminador de la Revista Biomédica del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” UADY.

Socio fundador de La Academia Yucatanense de Artes y Ciencias.

Socio fundador de la Sociedad Yucateca de Historia y Filosofía de la Medicina.

Medalla “Eligio Ancona” UADY 2008.

Medalla “Lince de Oro” Universidad del Valle de México 2009.

Entre los grandes proyectos interdisciplinarios e internacionales que desarrolló durante su pertenencia al CINVESTAV-Mérida, destacan aquellos referidos a: la geografía de la salud (La Habana, Cuba), el cambio ambiental y sus efectos en la existencia humana (Universidad de Indiana, EU), y otro referido al intercambio y capacitación académico-científico sobre plantas medicinales (Universidad de Gotemburgo, Suecia). Proyectos compartidos casi siempre con los doctores Ernesto Ochoa, y Francisco Gurri.

Entre las distinciones recibidas tiene una por su trabajo literario. De manera original, su historia personal la cuenta a través de narrativas de prosa poética y antropológica. Siempre subversivo, la existencia misma de Balam Pereira, su nacimiento en Sotuta, juventud y luego su presencia sociopolítica quedan plasmadas en el libro Lo que nos dejaron los invasores. En este mismo libro escribe sobre la X´ Tabay –que casi lo atrapa- , del Cirro en las mujeres, de aparecidos, brujos; así como de personajes de la política. Deja ver con claridad, el papel del IPN en su formación médica. El IPN fundado por el Gral. Lázaro Cárdenas, de orientación nacionalista, fue decisiva en el inicio de su proyección como apasionado luchador de la justicia social. Le toca luego el escenario internacional gravemente opresivo de los sesentas, y el revolucionario de los setentas, historia que le lleva asumir su vena socialista. Es así que su abierta participación en El Movimiento Médico 1964-65 motivó su encarcelamiento junto con sus compañeros en el 66; cumplió seis de los ocho años de encierro dictados como sentencia. Por cierto, este próximo 26 de noviembre se cumplen 55 años de este singular movimiento.

Balam Pereira fue compañero de Andrés Manuel López Obrador cuando ambos estaban en los INI de sus correspondientes estados. Como Presidente de la República, AMLO lo distingue con sus saludos aún a distancia cuando el doctor no está presente en los ambientes visitados en Yucatán.

Justo es mencionar también, que Gilberto Balam es un artista, pintor costumbrista, con participación en exposiciones y muestras de arte.

La existencia de cada quien ocurre en el marco de relaciones sociales, y Gilberto Balam contó a lo largo de venturosos años, con una fraterna, amorosa e inteligente compañera de vida, su esposa Celia quien comprendió la lucha de nuestro personaje, solidarizándose con la libertad de la que Gilberto Balam ha hecho siempre gala. Tiene a sus hijos Valentina y a Yuri, y a sus nietos. Una vida completa en todos los aspectos.

Hombre de una pieza, gran intelecto, arraigado humanismo. Su desempeño académico en congruencia con su lucha social, motivan al reconocimiento, respeto, y orgullo cuando se le conoce y cuenta con su amistad.

Hasta la victoria siempre doctor Balam.

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