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El amasiato: obligaciones jurídicas

El derecho constitucional a la igualdad

Flor de Lourdes Estrella Santana (*)

Fuente: Diario de Yucatán

Sorpresa e incredulidad. Eso sentí al leer lo referente a los tipos de convivencia de pareja que reconoce la iniciativa de reforma del Código Familiar de Yucatán que el Poder Judicial turnó al Legislativo el 13 de noviembre.

Leer para creer. Enseguida me senté a escribir para “avisar” que viene una bomba que cambiará lo que hemos aprendido del matrimonio (solteros firman un contrato de convivencia), el concubinato (solteros viven juntos, sin contrato) y el amasiato (convivencia de dos personas, una de ellas casada o concubina).

Una bomba estalló en mi mente al enterarme que la reforma planteada no es algo que viene o puede ser sino ya llegó: los juzgadores ya la aplican en los casos que dirimen. Así que tuve que reescribir este artículo.

En Yucatán, la esposa o concubina ya comparte los derechos a recibir pensión alimenticia y hasta a heredar el patrimonio con las otras convivientes (los juzgadores no usan amante, amasio ni términos peyorativos o discriminatorios en sus sentencias). En la iniciativa judicial, a esta tercera figura legal de convivencia se le denomina “relaciones de hecho estables” (así, en plural).

Hasta hoy creí como verdad absoluta que la esposa (o esposo) tiene “la seguridad jurídica que da el contrato conyugal” para que solo ella y sus hijos hereden el patrimonio familiar. Ya no es así. En los tribunales todas las convivientes del marido tienen derecho a pensión alimentaria y el patrimonio familiar se reparte con todas las convivientes del finado.

¿Quién lo dice? ¿Y desde cuándo es así? En Yucatán es PO (precedente obligatorio) desde el 24 de agosto de 2016, cuando el Tribunal Superior de Justicia, al resolver una apelación, ordenó que tiene derecho a alimentos la mujer que no acredite el matrimonio o concubinato, pero sí la convivencia constante y estable, fundada en la afectividad, la solidaridad y la ayuda mutua. El documento se puede consultar en el sitio del Poder Judicial del Estado en internet, en el apartado de Precedentes (Toca 573/2016). ¿Están sorprendidos?

Leí que un diputado ya declaró que en el Congreso “no pasarán” los puntos de la reforma sobre “el concubinato y el matrimonio igualitario” porque la iniciativa contraviene la Constitución estatal y (nos recordó que) ésta tiene supremacía sobre un código. El legislador evidencia que no sabe (o finge no saber) que la Carta Magna yucateca contraviene la Constitución federal y los tratados internacionales que México ha firmado y que estos dos últimos son superiores a una ley estatal.

En su iniciativa, el Poder Judicial cita la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Constitución de México y los precedentes obligatorios que ha sentado la Corte, entre otros, para justificar las reformas que propone y que los juzgadores ya aplican en sus sentencias. Además, el principio de convencionalidad obliga a todos los tribunales del país a aplicar los tratados internacionales firmados por México.

En fin, la iniciativa es un formalismo para el Congreso actualice la ley yucateca y ésta reconozca el derecho a la igualdad y no discriminación y otros derechos de la familia que garantizan la Constitución federal y los tratados internacionales que México ha firmado. Para decirlo amistosa y deportivamente: el Judicial le pitcheó con elegancia una bola suave al Legislativo para que pegue un jonrón.

Con la iniciativa no se abrirán ciertas puertas en Yucatán. Se reconoce que ya están abiertas.

También hay un recurso legal para cerrar una puerta y no heredar litigios al esposo(a) y convivientes por la herencia: poner a nombre de cada quien lo que se desea heredarle. Y si se quiere que todo el patrimonio sea solo para la esposa, ponerlo todo a nombre de ella.

Si no se hace así, el juzgador determinará el caudal hereditario y lo repartirá para cubrir el derecho a la pensión alimenticia que por ley tienen el viudo(a) y los convivientes del finado(a).

¿También se repartirá la pensión del IMSS que le corresponde al viudo(a)? Lo que averigüé es que siendo una prestación regida por una ley federal, los convivientes tendrán que pedir un juicio de amparo y un juez federal decidirá al respecto. Es tierra desconocida por ahora en Yucatán, pero basta un caso para comenzar a andar el camino que sentará un nuevo precedente.

Es buena noticia saber que en Yucatán ya se reconoce la igualdad de derechos para todas las familias. Ahora falta que todo yucateco sea consciente de que al tener una o más familias contrae derechos y obligaciones jurídicos con todas ellas.— Mérida, Yucatán.

flor.estrella@megamedia.com.mx

Editora de Grupo Megamedia

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