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DESOBEDIENCIA

La impostura de la verdad

Por: Olimpia Flores Ortiz

Fuente: SemMéxico

SemMéxico, 10 de agosto, 2020.- “En 2090, los géneros dejarán de importar y el mundo se convertirá en Gentopia.

Gentopia es el mundo de 2090 donde el género dejó de importar y las personas nos volvemos transhumantes. Hemos viajado a 2020 para acelerar la conversación sobre género y promover la igualdad entre personas. ¿Cómo sería tu vida sin ideas artificiales sobre lo masculino o lo femenino?” https://www.facebook.com/search/top/?q=gentopia

Esta es la carta de presentación del colectivo del mismo nombre que actúa ubicuo en el tiempo y en el espacio. Nos invitó a Nada S. Anderson y a mí en calidad de Las Juanas, (Centro de Investigación Consultoría y Diálogo Juana de Asbaje AC) a una charla virtual. La invitación provocaba:

“¿Es posible un mundo libre de géneros?”

Se pudo haber fraseado diferente y el efecto hubiera sido el mismo para las reacciones negativas que se recibieron ante la invitación. No repararon en que no se llamó a abolir los géneros, sino sólo a borrar las fronteras de la desigualdad.

Es artificial toda idea relativa a lo femenino y a lo masculino ineludiblemente atrapados en los límites de la palabra.

Lo masculino o femenino en tanto identidad a partir de la Otredad llamada cuerpo y la otredad semejante, nunca representa lo mismo para nadie en el devenir de su personalidad. Y toda combinación cromosómica es siempre un accidente, como indeterminado será el derrotero de la identificación subjetiva con la biología. ¿Y si no se da la identificación del cuerpo con sus insignias socialmente aceptadas?

Es decir, el binomio ortodoxo de lo femenino-masculino, ese sí que es una impostura y no hay completud jamás en ningún tipo de apareamiento, sea ortodoxo o disidente. Y si a esas vamos, habría que asumir que todo Deseo que se manifiesta es una perversión, porque nada tiene que ver lo que él, la, le o mixto amante quiera ver en el objeto de su deseo. Por algo todo mundo se cae de la nube.

Me extraña de cierto feminismo, que se pueda enarbolar furibundamente el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y se nieguen a asumir que ningún feminismo es dueño de nada, y mucho menos de la interpretación y calificación del Deseo de terceras personas. Me parece un despropósito. Cada quien su transferencia, su deseo y su goce. Eso sería llevar el espíritu subversivo y la convicción democrática hasta las últimas consecuencias.

¿A qué viene la preocupación de que les desaparezcan el “sujeto político del feminismo”? Visión patrimonial sustentada en el mismo binarismo que ha reducido a las mujeres a las miserias de esa cosmovisión, por cierto, religiosa, que da lugar al feminismo como un movimiento emancipatorio, en el que todas sus expresiones caben. ¿El feminismo detenta acaso una patente? Tenemos como antecedente al movimiento indígena Zapatista representado por Marcos. Vuelto indígena por libre adscripción.

¿Se desnaturalizó acaso el Movimiento? ¿Se borró el sujeto político del zapatismo? Nadie se rasgó entonces las vestiduras a este propósito y suscribir los Acuerdos de San Andrés, sí que fue un atentado contra el feminismo, aunque rezaran que los usos y costumbres se respetarían por la Ley “siempre y cuando no atentaran contra los derechos de las mujeres.” ¿Cuáles son esos en la tradición de las comunidades?

Ese rechazo de cierto feminismo hacia el movimiento transgénero choca por otro lado con su condescendencia. Todo está bien, pero cada quien en su cajón. Esta postura se pone del lado del rosario de perlas anti gay que nos obsequiaron al calce de la invitación, en tanto están apostadas en la defensa de la “Verdad”:

“Ahora quieren olvidar el hecho de que uno es mujer o varón?”

“Lo más divertido de lo absurdo de todo esto es que no puedes cambiar de género sin caer en los estereotipos del otro género.”

“Buscan un mundo sin idea de que es la biología o alguna ciencia … seguramente. Pero olvídenlo… siempre habrá personas dispuestas a luchar por la verdad…”

“Pareciera que se retrocede en vez de avanzar, ¿quieren invalidar algo que llevamos conociendo desde hace años como lo son los géneros?, por favor, al rato van a salir con que quieren volver a ser simios.”

“Más idiotez arcoiris, solo ay hombre y mujer nada mas lo demas es fantasia autodestructiva” (sic)

La Verdad anatómica es sólo un discurso más, no es universalizable dada la particularidad de cada subjetividad humana. Y es antes que nada una estructura binaria sustentada en una ficción, la de un saber mítico que nos explican en el Génesis bíblico y que cada quien traduce en su supuesto saber muy personal cuya verdad se atisba en el lapsus o en el acto fallido, que no en la parafernalia que nos montamos para andar por ahí. Entre el supuesto saber y el acontecimiento, hay un espacio, la hiancia en la que el Deseo vaga indeterminado, indescifrado.

Dice Carmen Franco, psicoanalista: “…hay que tener presente que el lenguaje nos ha desnaturalizado, tomando en cuenta que una vez instaurado en lenguaje, nada sería igual para la especie humana, ¿qué es lo natural?, lo natural está totalmente atravesado por el lenguaje, nada es estrictamente “natural”, porque significa diferentes cosas para cada uno de los sujetos. Es más, yéndonos al otro extremo, el deseo siempre es perverso, en la medida que pervierte el objeto. A raíz del deseo, el objeto amoroso se transforma, en el imaginario del sujeto, que lo utiliza a su medida, con fines muy particulares.”

En cuanto a la Verdad del Deseo, surge del miedo a la castración,  que tenemos tanto mujeres, como hombres y demás expresiones, porque se refiere a la falta que es el falo, a lo que no tenemos; y nadie tiene falo, ni los hombres con su tan ponderada tripita, ni nosotras envidia del pene, incompletas, interpretación grosera de Freud; ni nos realizamos como mujeres al logar el deseo del hombre: soy deseada, luego soy. Nadie nunca colmará el Deseo, porque se renovará y se renovará hasta el último día. No me refiero por supuesto a las necesidades, sino de donde surgen el anhelo de vivir y la insatisfacción de vivir.

“El hombre piensa con ayuda de las palabras. Y es en el encuentro entre esas palabras y su cuerpo donde algo se esboza” Lacan. La construcción del cuerpo y la función del Padre 1975, 125.

La única culpa que realmente podemos tener, es la de someterse al Deseo del otro llamado Dios, Mercado, Estado, Ley, Verdad del discurso médico, sistema binario y que se concreta en los vínculos humanos, sin distinciones, haciendo la función del Padre, que prohíbe. La prohibición se expresa por la ley  y esta a su vez por el lenguaje y sus imposibilidades: hacer coincidir la palabra con la cosa y el inevitable mal entendido. Si el lenguaje fuera instrumental para los humanos, seríamos otra especie; en la danza de las abejas que ejemplifica Lacan, la comunicación las lleva indefectiblemente al lugar del polen. El lenguaje humano en cambio,  da lugar a la poesía, a la metáfora, al chiste, al juego y entre ello la verdad y lo oculto indescifrables: “un enjambre de significantes”.  Esa ley   es la del desencuentro fundamental. Entre palabras y cosas. Y entre cosas que engendran las palabras. Por ejemplo, una madre y su hijo ¿cuál naturaleza? No hay realidad, hay palabras. Siempre algo falta. Y a esa falta del lenguaje es a la que estamos sujetados los sujetos, sujetas y sujetes y que moverá y removerá al incolmable Deseo.

“El hombre piensa con ayuda de las palabras. Y es en el encuentro entre esas palabras y su cuerpo donde algo se esboza” (Lacan 1975, 125)

No será en nombre de mi feminismo que se excluya a las personas transgénero, operadas o no, exageradas o no. Cada quien su imaginario de aquello que no tiene. Y no es admisible la puerilidad de argumentar cuestiones tan operativas como la de dónde colocar a las trans en la cárcel,  en el ring o en la carrera de fondo.

Las mujeres “Cis” compartimos con las mujeres transgénero el hecho de que nos asesinen solo por serlo; pero compartimos más que nada, la violencia en función del horror a lo femenino, engendrador, misterioso y poderoso.

¿No es el fin del feminismo la igualdad? Pero es sólo el camino, aunque este sea eterno. No es un credo, es filosofía, sí y es política y se mueve con el siglo, dijera San Agustín. No hay ninguna autoridad dictando el canon.  Deseable en 2090 es que no haya fronteras discriminatorias entre los géneros, y que nadie tenga que ir por ahí reivindicando políticamente sus apetitos sexuales. Ni mucho menos pidiéndonos permiso para ello. Por lo demás que cada quien se reconozca como su vocación le demande.

Oaxaca, corre agosto el mes en el que el Estado cedió la política educativa y acota el papel del magisterio.  Claudio X González aún festeja.

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