Miércoles , noviembre 21 2018
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Ciudad del Cabo, el día cero del agua

Catástrofe hídrica

 

Jorge Antonio Lechuga Andrade (*)

 

Millones de personas están tratando de evitar el “Día Cero”, la fecha en la que ya no saldrá agua de los grifos en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Lucha por la sobrevivencia; en esta ciudad en el sur del continente africano están enfrentando retos por la carencia de agua, cuando solo pueden utilizar 50 litros de agua al día por persona.

Muchas familias hierven un litro y medio de agua, lo mezclan con un litro de agua de la canilla y así se pueden duchar diariamente, mientras que en otros países se dan el lujo de poder dejar la regadera abierta el tiempo de su aseo.

En cuanto a tirar la cadena del inodoro, que utiliza varios litros de agua en cada uso, en Sudáfrica, tienen que racionarlo. Como la mayoría de los residentes de Ciudad del Cabo, una familia de cuatro personas ha tenido que cambiar sus hábitos para ahorrar agua. Un balde y una jarra se han convertido en herramientas esenciales para los hijos y para los adultos, tienen un tiempo mínimo para darse una rápida ducha de dos minutos. Ciudad del Cabo está viviendo “el día cero”, en el que por primera vez una gran ciudad del mundo podría quedarse sin agua.

La pregunta es: ¿Se está acabando el agua dulce en el mundo?

Una sequía severa ha obligado a la municipalidad local a limitar el consumo de agua a 50 litros por persona por día, en un esfuerzo por retrasar lo que sería una catástrofe hídrica, cuando ya no habrá suministro del líquido. No es fácil reducir el consumo a 50 litros: la organización WaterWise estima que una ducha promedio utiliza 15 litros de agua por minuto mientras un inodoro común consume aproximadamente entre 8 y 10 litros por descarga; tomando en consideración las veces que es utilizado por los integrantes de una familia de cuatro personas. Pero pasarse de ese límite tendrá una sola consecuencia: adelantar aún más la llegada del “Día Cero” en esta ciudad de más de cuatro millones de habitantes.

Todos los días cientos de habitantes hacen fila, una hora antes del amanecer, frente a las puertas de la empresa South African Breweries (SAB), la principal cervecera de la ciudad, para obtener lo que se ha convertido en el bien más preciado: agua fresca.

Es una escena que hubiera sido impensable hace solo un mes, pero la creciente preocupación por la falta de agua ha llevado a los residentes a repensar las formas en las que acceden y usan el agua.

La cervecera SAB instaló cinco tubos y permite a los locales que llenen todo tipo de contenedores con agua que desviaron de un manantial natural que tienen en sus terrenos. Han tenido que reforzar la seguridad e imponer un tope de 25 litros por persona luego de que surgieran acusaciones de que algunas personas sin escrúpulos estaban llevando hasta 2,000 litros para revender. Y han decidido cerrar sus operaciones entre las 23:00 horas y las 5:00 de la madrugada para evitar incidentes criminales. También se ha visto a personas desesperadas, armadas de contenedores plásticos, recolectando agua de arroyos en las montañas que rodean a la ciudad.

Está claro que el agua se ha convertido en el nuevo oro de Ciudad del Cabo, una ciudad famosa por sus playas y sus montañas. Aquellos con más recursos llenan sus carritos de supermercado con botellones de cinco litros de agua mineral. Las autoridades se han tenido que poner firmes a la hora de hacer cumplir las limitaciones impuestas. Si uno se pasa de los límites te instalan en tu casa un aparato que limita el consumo a 350 litros por día, y el dueño de la casa tiene que pagar los US$ 378 por la instalación. Lamentablemente, se ha visto que a veces estos aparatos plásticos se rompen y generan pérdidas de agua que pueden durar hasta 24 horas. La mayoría de los habitantes ha adaptado sus patrones de uso de agua para quedarse dentro de los límites permitidos.

Algunas personas hace una década, que utilizan un sistema que acumula el agua usada para regar el jardín y además tienen un tanque de plástico que recoge hasta 750 litros de agua de lluvia.

Haciendo algunos cambios, como no regar el jardín, limitar el uso de la lavadora y reutilizar el agua cada vez que sea posible se ha logrado reducir el consumo del líquido de unos 18,000 litros por mes, el año pasado, a 7,000 litros actualmente.

Uso de agua en Ciudad del Cabo: Límite anterior: 87 litros (desde el 1 de febrero de este año: 50 litros).

A partir del 12 de abril se cortará el suministro no esencial de agua (la semana pasada la fecha era 21 de abril). Esto ocurrirá cuando los diques alcancen el 13.5% de su capacidad (actualmente están en 27.1%). El consumo doméstico representa el 70%. (Fuente: Gobierno de Ciudad del Cabo). Sin embargo, los esfuerzos continúan y se ha hecho muy popular entre los locales compartir consejos a través de las redes sociales sobre cómo conservar el líquido.

Una de las primeras en hacerlo fue la jefa de gobierno de la Provincia Occidental del Cabo, Helen Zille, quien el año pasado reveló que solo se ducha una vez cada tres días. La líder política sigue dando consejos sobre cómo reusar el agua a través de las redes sociales. Hoy los hábitos han cambiado tanto que es difícil imaginar una vuelta a los viejos días en los que nuestro uso del agua era, francamente, irresponsable.

Se trata del recurso más precioso que tiene el mundo hoy, y sin él no hay vida.— Mérida, Yucatán.

jorge.lechuga@correo.uady.mx

Ingeniero Químico. Doctor en Proyectos de Innovación Tecnológica en Ingeniería de Procesos. Profesor e investigador de la Uady

Una sequía severa ha obligado a la municipalidad local a limitar el consumo de agua a 50 litros por persona por día, en un esfuerzo por retrasar lo que sería una catástrofe hídrica

Fuente: Diario de Yucatán

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