Viernes , enero 19 2018
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Candidato cuestionado

Mirada antropológica

Rodrigo Llanes Salazar (*)

 

Hasta hace unos días, la cuestión era cuál de los dos diputados federales, Jorge Carlos Ramírez Marín, actual presidente de la Cámara de Diputados y cercano al presidente de la República, y Pablo Gamboa Miner, hijo del influyente y cuestionable senador Emilio Gamboa Patrón, iba a ser el candidato del PRI para gobernador de Yucatán. Pero el pasado jueves el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI dio una sorpresa: el virtual candidato de dicho partido sería el ahora exsecretario de Desarrollo Social de Yucatán, Mauricio Sahuí Rivero, político priista que, titulado en Derecho por la Uady, ha colaborado desde muy joven con el actual gobernador Rolando Zapata y con la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco.

En un comunicado oficial del CEN titulado “Mauricio Sahuí Rivero: Precandidato de Unidad y Consenso en el Estado de Yucatán”, se expresa que estuvieron reunidos en el Salón Presidentes, CEN del PRI, los ocho aspirantes a la candidatura al gobierno del Estado de Yucatán y que “en dicha reunión todos los presentes expresaron su apoyo incondicional a Mauricio Sahuí Rivero para que sea el precandidato del PRI al gobierno de Yucatán” y que “Los cuatro sectores nacionales del PRI y las tres organizaciones también brindaron su apoyo a la precandidatura”. En el centro de la foto que acompaña el comunicado oficial aparece Enrique Ochoa, presidente del CEN; a su izquierda, el ungido, Sahuí Rivero; y a su derecha, los dos aspirantes “finalistas”, Ramírez Marín y Gamboa Miner.

Como publicó el semanario “Proceso”, la postulación de Sahuí ha sido interpretada por algunos sectores “como parte de los acuerdos con Ivonne Ortega para que ésta declinara su aspiración de contender por la candidatura presidencial por su partido y se alineara a la postulación de José Antonio Meade Kuribreña a la Presidencia en 2018”. Desde esta interpretación, Sahuí sería la moneda de cambio de Ivonne para que ésta renunciara a sus aspiraciones presidencialistas y cediera su apoyo a Meade.

En el ámbito local, la postulación de Sahuí ha sido analizada por el doctor Othón Baños, sociólogo e investigador de la Uady, como una “apuesta arriesgada” y considera que el exsecretario de Desarrollo Social no era la carta más fuerte del PRI local para ser el candidato.

Pero acaso los dos cuestionamientos más fuertes hacia Sahuí sean el polémico espectacular que muchos denunciaron como un acto ilegal de precampaña y su cercana relación con Ivonne Ortega, una de las gobernadoras más repudiadas en la historia de Yucatán.

Aún están frescos en la memoria de los yucatecos los espectaculares de una revista local que mostraban al gobernador Rolando Zapata levantando la mano de Sahuí. Tanto el PAN como numerosos analistas y ciudadanos denunciaron el suceso como un acto ilegal de campaña; se llevó al cabo una petición en el sitio change.org al gobierno del Estado de Yucatán para que Sahuí renunciara a la Sedesol y si bien el árbitro electoral no calificó de ilegal dicho acto, los espectaculares sí fueron retirados en todo el estado. Este suceso ha llevado a varios actores, entre ellos la Coparmex, a hacer un llamado para que los candidatos respeten la ley electoral.

Pero acaso la principal piedra en el zapato de Sahuí rumbo a la elección de 2018 sea su vínculo con Ivonne Ortega. Ayer, Diario de Yucatán publicó fragmentos de una entrevista de 2011 realizada por Joaquín López Dóriga a Jorge Caamal Burgos, entonces presidente de la Coparmex, y Sahuí, que en el momento era presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso. En la entrevista Caamal expresó el enojo de un sector de los empresarios por el gasto excesivo y endeudamiento del gobierno de Ivonne; Sahuí desmintió que el gasto hubiese aumentado y defendió la decisión de una mayor recaudación en el gobierno. En una entrevista de un medio local publicada el pasado viernes, Sahuí ofreció una respuesta ambigua y evasiva a la pregunta sobre qué opina del gobierno de Ivonne: “En la gestión de Ivonne Ortega yo te puedo hablar de la Dirección de Transporte y también hicimos nuestra parte allá. Después estuve en el Congreso, en la legislatura que más leyes ha tenido en la historia, sentando bases para que Yucatán siga siendo seguro. Cada gobierno tiene una tarea y todas se pueden mejorar”.

Mientras tanto, las y los panistas buscan aprovecharse de la asociación de Sahuí con Ivonne. La diputada Beatriz Zavala declaró que el actual precandidato del PRI es “de la escuela de la corrupción de la ex gobernadora Ivonne Ortega” y Raúl Paz la secundó señalando que la postulación de Sahuí “‘demuestra’ la conexión que siempre tuvo (Rolando Zapata) con la exgobernadora Ivonne Ortega”, a pesar de que el propio Paz no se pronunció contra muchas de las acciones del actual gobierno. En cualquier caso, los futuros candidatos de oposición no pueden ni deben basar sus campañas solo en acusaciones a los vínculos de Sahuí con Ivonne, sino en la construcción de mejores propuestas de gobierno.

Incluso, en consonancia con la idea del doctor Baños de que la postulación de Sahuí es una “apuesta arriesgada”, otros analistas y políticos consideran que esta selección facilita el trabajo al PAN. “Los panistas ahora se han encontrado, inmerecidamente, con un lujo inesperado: la oportunidad de hacer campaña no contra un gobierno discreto como el de Rolando Zapata, sino contra el de Ivonne Ortega”, escribió el maestro Antonio Salgado ayer en este mismo espacio. Y como informa “Tunkul Político”, incluso parece que más de un panista está celebrando anticipadamente.

Acaso haya que escuchar a la doctora Gina Villagómez, investigadora de la Uady, y recordarle a los partidos de oposición que no menosprecien la candidatura de Sahuí. No solo porque, como apuntó Villagómez, su postulación es producto de un acuerdo de varios grupos en el interior del PRI nacional y estatal, sino también porque Sahuí cuenta a su favor con el trabajo realizado desde la Sedesol, la institución constructora de clientelas políticas por excelencia.

Además de las clientelas políticas tejidas a partir del reparto de bienes como chamarras, Sahuí tiene a su favor algunas medallas conseguidas precisamente en la Sedesol. Un comunicado oficial del gobierno del Estado de agosto de este año señala que “Yucatán es el estado número uno del país en construcción de pisos y techos firmes, además es donde más estufas ecológicas se utilizan”.

Asimismo, en un estado donde prácticamente la mitad de la población se encuentra en situación de pobreza, según la Coneval, los índices han estado disminuyendo del 48.9% de la población total en 2012, al 45.9% en 2014 y 41.9% en 2016. Incluso el grave cuestionamiento realizado por académicos y organizaciones hace unos años, a propósito del aumento de la pobreza extrema, del 9.8% en 2012 al 10.7% en 2014, pierde fuerza al recordar que esta pobreza disminuyó al 6.1% en 2016.

Sahuí podrá presumir de los logros en los índices en materia de pobreza y de política social en el estado; pero hay que recordar también los señalamientos y advertencias de expertos de que el cambio en la forma de medir la pobreza tuvo un impacto en los resultados de los índices en el tema y que en Yucatán aún no contamos con una evaluación real de los resultados de la implementación de la política social (ante lo cual, diputados del PAN local han propuesto una iniciativa de ley de desarrollo social).

Aún precandidato del PRI, Mauricio Sahuí será el candidato por dicho partido y competirá en las elecciones de 2018.

De acuerdo con las reglas del PRI, debe registrarse el próximo 23 de diciembre y presentar un programa de gobierno. Planteo algunas preguntas a propósito de dicho programa:

Con su experiencia en la Dirección estatal de Transporte, ¿qué propondrá para mejorar la situación del transporte público y la movilidad en Yucatán? ¿Cómo lo hará?

¿Impulsaría una nueva ley de desarrollo social que brinde más transparencia a la implementación de la política social y que evalúe los resultados de la misma?

¿A qué aspectos del gobierno de Rolando Zapata le daría continuidad y cuáles cambiaría, por qué y cómo?

En caso de ganar, ¿impulsaría un gobierno de coalición tal como lo ha defendido en su libro “Impulso de una reforma política electoral en México, con énfasis en la construcción de coaliciones gubernamentales”?

¿Dará a conocer a los posibles miembros de su gabinete antes de las elecciones para asegurar que todos sean perfiles presentables y avalados por los yucatecos y no producto de cuotas y negociaciones partidistas?

¿Qué opinión le merecen los documentados casos de corrupción de la administración de Ivonne Ortega?, Cómo llevará al cabo el prometido y aún incumplido feroz combate a la corrupción?, ¿Se distanciará efectivamente de Ortega e impulsará investigaciones —y, en su caso, sanciones— de los casos de corrupción denunciados durante las últimas dos administraciones?

A propósito de la polémica en la que usted se vio involucrado por los espectaculares, ¿durante su campaña estaría dispuesto a no solo limitarse a lo legal, sino apegarse a lo que la sociedad yucateca considere ético, decoroso y justo?— Mérida, Yucatán.

 

rodrigo.llanes.s@gmail.com

@RodLlanes

Investigador del Cephcis-UNAM

FUENTE: Diario de Yucatán

 

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